Zimbabwe Pastor Martyred

Zimbabwe Pastor Martyred

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Last week I read a note written by a Zimbabwe pastor who was martyred for the Faith.  A number of people asked for a copy.  Perhaps, it would be helpful to many of us!  It is a tremendous testament of faith.  Can I say the same?!

I am part of the fellowship of the unashamed.  I have the Holy Spirit power.  The die has been cast.  I have stepped over the line.  The decision has been made -  I am a disciple of His.  I won’t look back, let up, slow down, back away, or be still.  My past is redeemed, my present makes sense, my future is secure.  I am finished and done with low living, slight walking, smooth knees, colorless dreams, tamed visions, worldly talking, cheap giving and dwarfed goals.

I no longer need preeminence, prosperity, position, promotions, plaudits or popularity.  I don’t have to be right, first, tops, recognized, praised, regarded, or rewarded.  I now live by faith, lean in his presence, walk by patience, am uplifted by prayer and labor with power.

My face is set, my gait is fat, my goal is heaven, my road is narrow, my way rough, my companions are few, my Guide reliable, my mission clear.  I cannot be bought, compromised, detoured, lured away, turned back, deluded or delayed.  I will not flinch in the face of sacrifice, hesitate in the presence of the enemy, pander at the pool of popularity, or meander in the maze of mediocrity.

I will not give up, shut up, let up, until have stayed up, stored up, prayed up, paid up, preached up the cross of Christ.  I am a disciple of Jesus.  I must go till He comes, give till I drop, preach till all know, and work till He stops me.  And when He comes for His own, He will have no problem recognizing me . . . my banner will be clear.

As we recall the great power of God, the Holy Spirit which came upon the Church at Pentecost, the above words could have been those of St. John Paul II when he visited Poland in 1979.  He prayed in the middle of one homily (before millions) that the Holy Spirit come upon Poland!  If you have an opportunity to listen to it, it is the Vicar of Christ pleading with the Holy Spirit of freedom and peace to come upon Poland.  It wasn’t long before communism began to crumble in Poland and throughout Eastern Europe.

God bless

FRVW


La semana pasada leí una nota escrita por un párroco de Zimbabue que fue martirizado debido a la Fe.  Un número de personas me pidió una copia.  ¡A lo mejor sería bueno una copia para todos nosotros!  Es un tremendo testimonio de fe.  ¡¿Puedo yo decir lo mismo?!

Yo formo parte de la hermandad de los que no tienen vergüenza.  Yo tengo el poder del Espíritu Santo.  La suerte ha sido echada.  Me pasé de la raya.  La decisión ya fue tomada – yo soy un discípulo SUYO.  Yo no veré hacia atrás, ni dejare, ni me detendré, ni retiraré o me quedaré quieto.  Mi pasado ha sido redimido, mi presente tiene sentido, mi futuro es seguro.  Estoy acabado y he dado por terminado la vida desdichada, el caminar leve, las rodillas suaves, los sueños sin color, las visiones monótonas, las pláticas mundanas, las donaciones baratas y los objetivos pequeños. 

Ya no necesito preeminencia, prosperidad, posición, promociones, aplausos o popularidad.  Yo no tengo que tener la razón, ni ser el primero, ni el mejor, ni ser reconocido, ni alabado ni considerado o recompensado.  Ahora vivo por la fe, me incliné hacia su presencia, camino con paciencia, me aliento con la oración y trabajo con poder. 

Mi rostro esta echo, mi marcha es grande, mi meta es el Cielo, mi carretera es estrecha, mi camino duro, mis acompañantes son pocos, mi Guía confiable, mi misión clara.  Yo no puedo ser comprado, comprometido, desviado, atraído, regresado, engañado o retrasado.  Yo no me voy a encoger frente al sacrificio, ni voy a dudar en la presencia del enemigo, ni voy a ser indulgente en el pozo de la popularidad, ni deambularé en el laberinto de la mediocridad. 

No me daré por vencido, no callaré, ni aflojaré, hasta que me haya quedado de pie, me haya apartado, haya orado, pagado y predicado la Cruz de Cristo.  Yo soy un discípulo de Jesús.  Yo me debo ir hasta que Él venga, debo dar hasta que me caiga, predicar hasta que todos sepan, y debo trabajar hasta que Él me detenga.  Y cuando Él venga por Él mismo, no tendrá ningún problema para reconocerme … mi pancarta estará clara.

Mientras recordemos el poder de Dios, el Espíritu Santo, el cual se posó sobre la Iglesia durante Pentecostés, las palabras antes mencionadas pudieron haber sido dichas por San Juan Pablo II cuando visitó Polonia en 1979.  ¡El rezó en medio de una homilía (ante millones) para que el Espíritu Santo viniera sobre Polonia!  Si ustedes tienen la oportunidad de escucharlo, él es el Vicario de Cristo rogando al Espíritu Santo para que la libertad y paz llegaran a Polonia.  No paso mucho tiempo para que el comunismo comenzara a derrumbarse en Polonia y a través de toda Europa del Este.

Dios los bendiga

FRVW