Vincent de Paul

Vincent de Paul

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Thank you to Mrs. Abigail Loin and her merry band of actors who presented last weekend a very entertaining version of Singing in the Rain.

The following quote from St. Vincent de Paul caught my attention recently.  We should recall that Vincent de Paul was the man of charity in Paris in 1700s.  He who worked with the poor in the midst repulsive of circumstances.  He had his calumniators as most saints do.

Let us beware of complaints, resentments, and evil-speaking against those who are ill-disposed to us, discontented with us, or hostile to our plans and arrangements, or who even persecute us with injuries, insults, and calumnies. Rather let us go on treating them as cordially as at first, or more so, as far as possible showing them esteem, always speaking well of them, doing them good, serving them on occasion, even to the point of taking shame and disgrace upon ourselves, if necessary to save their honor. All this ought to be done, first, to overcome evil with good, according to the teaching of the Apostles; and secondly, because they are our allies rather than our adversaries, as they aid us to destroy self-love, which is our greatest foe; and since it is they who give us an opportunity to gain merit, they ought to be considered our dearest friends.

God bless

FRVW


Gracias a la Sra. Agatha Loin y a su feliz banda de actores que el fin de semana pasado presentaron una versión muy entretenida de Singing in the Rain (Cantando bajo la Lluvia).

La siguiente cita de San Vicente de Paul me llamo la atención recientemente.  Debemos recordar que Vicente de Paul fue el hombre de caridad en Paris en los años 1700.  Él, quien trabajó con los pobres en circunstancias repulsivas.  Él tuvo sus calumniadores, así como muchos santos los tienen.

Tengamos cuidado con las quejas, resentimientos y malas habladas contra aquellos que están mal dispuestos contra nosotros, descontentos con nosotros u hostiles a nuestros planes y arreglos, o que incluso nos persiguen con lesiones, insultos, y calumnias.  Más bien sigamos tratándolos tan cordialmente como al principio o más, mostrándoles estima, siempre hablando bien de ellos, haciéndoles bien, sirviéndoles en ocasiones, hasta el punto de avergonzarnos y deshonrarnos, si fuera necesario para salvar su honor.  Todo esto debe hacerse, primero, para vencer el mal con el bien, de acuerdo con la enseñanza de los Apóstoles; y en Segundo lugar, porque son nuestros aliados más que nuestros adversarios, ya que nos ayudan a destruir el amor propio, que es nuestro mayor enemigo; y ya que son ellos los que nos dan la oportunidad de ganar méritos, deben ser considerados nuestros amigos más queridos.

Dios los bendiga

FRVW