The Pope and Infallibility

The Pope and Infallibility

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

St. Ambrose, the great bishop of Milan, wrote in the late three hundreds (fourth century): Where there is Peter, there is the Church.  Where there is the Church, there is Christ.

Our Lord spoke to Peter alone in Matthew 16: 18-20, ‘Thou art rock and upon this rock I will build My Church and the gates of hell shall not prevail against It.  I will give you the keys of the kingdom, whatever you bind on earth shall be bound in heaven, and whatever you loose on earth shall be loosed in heaven.’  In so doing Our Lord gave the gift of infallibility to His Church that He promised He would not leave orphaned.  In particular, the gift of infallibility is essentially linked to Peter and his successors, the popes.

What are the conditions for infallibility?  1. The Pope or Bishops in union with the Pope must teach on a matter of faith or morals.  2. The teaching must be public for the entire world.  3. The teaching must be given for the entire Church.  4. The declaration is given to end all discussion on the topic.  Consequently, who wins the World Series is not covered in the gift of infallibility.  Nor does the gift of infallibility apply if a topic on faith or morals is not declared publicly, for the entire Church, to end all discussion on the topic.

Infallibility is very different than impeccability.  Impeccability means someone is sinless.  Every pope is a sinner – we should recall St. Peter denied Our Lord three times!  Yet, Our Lord chooses the weak to shame the strong.  Sinful men who are the Bishop of Rome are infallible when they teach as mentioned earlier.

Do we pray for the Holy Father?  We should.  The devil never sleeps.  He always lurks.  We should aid the Holy Father with our prayers as the devil most assuredly has a target on him.  As St. Catherine of Siena referred to the Pope in her time period, He is our sweet Christ on earth.

May God bless you through the Immaculate Heart of Mary.

FRVW


El gran Obispo de Milán, San Ambrosio, escribió a finales de los años trescientos (cuarto siglo): En donde esté Pedro, allí está la Iglesia.  En donde está la Iglesia, allí esta Cristo.

Nuestro Señor le habló solamente a Pedro en Mateo 16:18-20, ‘Tú eres Pedro (Roca), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes del Infierno no prevalecerán sobre ella.  Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos; todo lo que ates en la Tierra quedará atado en el Cielo, y todo lo que desates en la Tierra quedará desatado en el Cielo’.  Al hacer esto, Nuestro Señor le dio el don de la Infalibilidad a Su Iglesia a la que Él prometió que nunca dejaría huérfana.  En particular, el don de la Infalibilidad eta esencialmente ligado a Pedro y sus sucesores, los Papas.

¿Cuáles son las condiciones para la Infalibilidad?  1. El Papa o los Obispos en unión con el Papa deben estar dando enseñanzas acerca de la Fe o Moral.  2. La enseñanza debe ser pública para el mundo entero.  3. La enseñanza debe ser dada a la Iglesia entera.  4. La declaración es dada para dar por terminado toda discusión acerca del tema.  Consecuentemente, quien gana la Serie Mundial no es cubierto por el don de la infalibilidad.  El don de la infalibilidad tampoco aplica a si el tema de Fe y Moral no ha sido declarado públicamente, para la Iglesia entera, para darle fin a toda discusión acerca del tema.

La Infalibilidad es muy diferente a la impecabilidad.  Impecabilidad significa que una persona está libre de pecados.  Cada Papa es un pecador – debemos recordar que San Pedro negó a Nuestro Señor ¡tres veces!  Sin embargo, Nuestro Señor escoge a los débiles para avergonzar a los fuertes.  Los hombres pecadores que son Obispos de Roma son infalibles cuando están enseñando como lo mencione antes.

¿Rezamos por el Santo Padre?  Deberíamos hacerlo.  El demonio nunca duerme.  Siempre acecha.  Nosotros deberíamos ayudar al Santo Padre con nuestras oraciones ya que el demonio con toda seguridad lo tiene en la mira.  Así como santa Catalina de Siena se refirió al Papa de su tiempo, Él es nuestro dulce Cristo en la Tierra.

Que Dios los bendiga a través del Inmaculado Corazón de María.

FRVW