St. Dominic Savio and St. Benedict

St. Dominic Savio and St. Benedict

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

I have procrastinated in communication re: the Adoration Chapel’s future availability.  After a lengthy process of finding contractors to clean our HVAC in the Chapel, and other rooms, we have been able to identify a contractor to remediate mold.  The diocese should be signing off soon.  Once the work begins, we are told it is about a 4-6 week process.  Thank you again for your patience – especially those adorers who have missed hours due to funerals and wedding rehearsals.  Also, in case you were wondering after recent sound system issues, we have been told that our sound system needs to be updated.  We are working towards doing so.

If you were looking through the church this past week, you noticed two new stained glass windows: St. Dominic Savio and St. Benedict.  Perhaps, a few words about each would be good.

Dominic Savio was a spiritual directee of St. John Bosco.  He died in 1857 at the age of 14.  He was a devout and pious youth.  He would pray outside churches when they were closed – even in the snow and rain!  On the day of his First Holy Communion he made various promises.  Of these promises his goals were to go to confession often, receive Holy Communion as often as his spiritual director allowed and death rather than sin.  He was gentle soul in midst of some of Bosco’s formerly wayward boys.  Yet, he was loved.  When he was falsely accused by a teacher and punished, other boys later spoke to the teacher in his defense.  When the teacher asked him why he had not spoken up, he replied, “Jesus said nothing when he was falsely accused.”

Another time a boy asked him what he would do if he knew his life would end in an hour.  He pondered for a moment then said, “I would stay here and play billiards with you.”  He understood the truth to do everything with and for God.  Dominic Savio was canonized by Pope Pius XII in 1954.

In comparison to St. Dominic Savio, St. Benedict was well known in his time period of the 6th century.  He died in 543 at the age of 63.  He founded many monasteries and is hailed as founder of western monasticism.  The Rule of St. Benedict is summarized in the phrase “Ora et Labora” – “Pray and Work”.  If you have ever visited a Benedictine monastery, you will notice the work the monks do.  Yet, they pepper their day with the chanting of the Divine Office.

Often we see Benedict with a raven at his feet in reference to a true story in his life.  Saint Gregory the Great (+603) tells us that in the wilderness Benedict fed a raven with a portion of his bread. When a jealous and wicked priest tried to kill Benedict with poisoned bread, Benedict coached the raven to take the deadly bread to a place where it could not harm another. The raven did so.

Benedict was known for working a number of miracles during his lifetime.  It has become common for people to wear the Medal of St. Benedict as a sacramental – asking for the intercession of the saint.  The medal itself has tremendous prayers associated with it – incorporating Benedict’s prayer against the demonic.

May we invoke the intercession of Sts. Dominic and Benedict often!

God bless


Estoy retrasado en comunicación, en referencia a: la disponibilidad futura de la Capilla de Adoración.  Después de un largo proceso para encontrar contratistas para limpiar nuestro HVAC en la Capilla y otros salones, hemos podido identificar a un contratista para remediar el moho.  La diócesis nos dará la aprobación pronto.  Una vez que comience el trabajo, nos han dicho que será un proceso de entre 4-6 semanas.  Gracias por su paciencia – especialmente a los adoradores que no han podido hacer sus horas debido a funerales, bodas, etc. Por si acaso se están preguntando, después de recientes problemas con el sistema de sonido, también tiene que ser actualizado.  También estamos trabajando en ello.

Si estuvieron viendo las ventanas este fin de semana pasado, se pudieron dar cuenta de que tenemos dos vitrales nuevos: Sto. Domingo Savio y St. Benedicto (o San Benito).  A lo mejor debería decir algunas palabras acerca de cada uno de ellos.

Sn. Juan Bosco fue el director espiritual de Domingo Savio.  Él murió a la edad de 14 años.  Él era un joven devoto y piadoso.  Él rezaba afuera de las iglesias cuando éstas estaban cerradas – ¡aún cuando nevaba o llovía!  El día de su Primera Comunión él hizo varias promesas.  Algunas de esas promesas eran tener como meta ir a Confesiones a menudo, recibir Comunión tan a menudo como se lo permitiera su director espiritual y morir antes que pecar.  Él era un alma gentil en medio de muchachos caprichosos de Juan Bosco.  Aun así, él era amado.  Cuando era falsamente acusado por algún profesor y castigado, otros muchachos hablaban después con sus maestros para defenderlo.  Cuando el maestro le preguntaba por qué él no había dicho nada, él respondía, “Jesús no dijo nada cuando lo acusaron falsamente”.

En otra ocasión, un niño le pregunto que qué haría si él supiera que su vida terminaría en una hora.  Él reflexionó por un momento y después dijo, “me quedaría aquí y jugaría al billar con ustedes”.  Él entendía la verdad de hacer todo con y por Dios.  Domingo Savio fue canonizado por el Papa Pio XII en 1954.

En comparación con Sto. Domingo Savio, San Benedicto (o San Benito)  fue muy conocido en su tiempo durante el 6to siglo.  El murió en el año 543 a la edad de 63 años.  Él fundó muchos monasterios y es clamado como fundador de la vida monástica del oeste.  La Regla de San Benito se sumariza en la frase “Ora et Labora” – “Ora y Trabaja”.  Si ustedes han visitado alguna vez un monasterio Benedictino, se darán cuenta de las obras que hacen los monjes.  Sin embargo, ellos sazonan su día cantando el Oficio Divino.

A menudo vemos a San Benito con un cuervo a sus pies como referencia a una historia verdadera en su vida.  San Gregorio el Grande (+603) nos dice que en la selva, Benito alimentó a un cuervo con una porción de su pan.  Cuando un malo y celoso sacerdote trató de matar a Benito con un pan envenenado, Benito entrenó al cuervo para que tomara el pan envenenado a un lugar en donde no pudiera lastimar a nadie.  El cuervo lo hizo.

Benito era conocido por hacer un buen número de milagros durante su vida.  Se ha convertido en una práctica común el usar la Medalla de San Benito como un sacramental – para pedir la intercesión del santo.  La Medalla tiene unas tremendas oraciones asociadas con ella – incorporando la oración de Benito en contra de lo demoniaco.

¡Invoquemos a menudo las intercesiones de Santo Domingo y San Benito!

Dios los bendiga