Scrupulosity to Love

Scrupulosity to Love

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

S

Fr. Basil Maturin: Spiritual Guidelines for Souls Seeking God

"It does indeed produce an entire change in the whole conception of the Christian life when one passes from under the law of prohibitions to live under the benign influences of the law of the Beatitudes. One ceases merely to strive against particular sins and begins truly to live and to grow in holiness. It is a veritable conversion ... There are those who have not yet entered into this view of life and who consequently are timid, fearful, always dreading evil that they fear will overmaster them; there is in their life little of Christian liberty and expansiveness and no joy. A vast part of their nature remains untouched by grace. There are the germs of virtues in them that have never been developed; they hold back through fear from many a sphere of usefulness; there is a constant introspection and self-analysis; they seem never to be able to get out of themselves; they live in an atmosphere of spiritual self-consciousness. There is no such thing possible for them as self-abandonment in trustful love, but always a restless sense of insecurity; there is no confidence in God or in the power of His grace. Their thought of God is rather as judge than Savior. ... And then there comes a change; they pass into another atmosphere where love reigns, where positive action takes the place of mere watchfulness and self-restraint; they launch out into the deep, put forth their powers, and strive to live rather than not to die—to do good rather than not to do evil, to put forth all their strength and energy in the loving service of God and man. 

— Fr. Basil Maturin, p. 10-11


Padre Basil Maturin: Lineamientos Espirituales para Almas Buscando a Dios

"Ciertamente produce un cambo completo en toda la concepción de la vida cristiana cuando uno pasa de estar bajo la ley de prohibiciones para vivir bajo las influencias benignas de la ley de las Beatitudes.  Uno meramente deja de luchar en contra de pecados particulares y comienza a vivir verdaderamente y a crecer en santidad.  Es una verdadera conversión… Hay aquellos que todavía no han entrado en esta visión de vida y quienes constantemente son tímidos, miedosos, siempre temiendo al mal que temen que los dominará; en su vida hay un poquito de libertad cristiana y expansividad, pero no hay alegría.  Una vasta parte de su naturaleza permanece intacta por la gracia.  Hay gérmenes de virtudes en ellos que nunca se han desarrollado; se retienen a través del miedo a muchas esferas de utilidad; hay una constante introspección y autoanálisis; parece que nunca pueden salirse de ellos mismos; viven en una atmósfera de vergüenza espiritual.  Para ellos no hay tal cosa posible como el abandonamiento al amor confiable, pero siempre tienen un sentido de inseguridad sin descanso; no hay confianza en Dios o en el poder de Su gracia.  Su pensamiento acerca de Dios es más bien como juez que como Salvador.  … y después viene el cambio; pasan a otra atmósfera en donde el amor reina, en donde las acciones positivas toman el lugar de mera vigilancia y autocontención; ellos se lanzan a las profundidades, presentan sus poderes y luchan por vivir en vez de en no morir – en hacer el bien en vez de en no hacer el mal, en poner todas sus fuerzas y energía en el amoroso servicio a Dios y el hombre. 

— Padre Basil Maturin, p. 10-11