Revolution and Our Lady of Fatima

Revolution and Our Lady of Fatima

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

1917 saw one of the bloodiest revolutions in history: the Communist Revolution in Russia.  That said, communism has never limited itself to Russia. When Pope Pius XI condemned communism in the 1930s, he wrote the encyclical in Latin – for the whole world (as opposed to the two encyclicals condemning Fascism in Italy and Nazism in Germany were written in Italian and German respectively).

1917 also witnessed the apparitions of the Blessed Virgin Mary to three poor shepherd children in Fatima, Portugal.  On July 13, 1917 Our Lady showed the children Hell.  She also spoke to them of the sins and offenses against her Son that had caused World War I and would possibly lead to another war if mankind did not repent of its offenses against Jesus.  To avoid impending suffering, Our Lady asked the children to spread the following message (which is relevant today):

Mary said, “To prevent this I come to ask the consecration of Russia to my Immaculate Heart and the Communion of reparation on the First Saturdays.  If they listen to my requests, Russia will be converted and there will be peaceIf not she will scatter her errors through the world, provoking wars and persecutions of the Church.  The good will be martyrized, the Holy Father will have much to suffer, various nations will be annihilated.  In the end my Immaculate Heart will triumph.  The Holy Father will consecrate Russia to me, and it will be converted and a certain period of peace will be granted to the world.”  (The First Saturday Communion of reparation is to receive Holy Communion on the first Saturday of each month in reparation for sins committed against the Immaculate Heart of Mary.)

In other apparitions Blessed Mother asked the children to pray the Rosary for the conversion of poor sinners.

Our Lady’s promise has come true as in 1984 St. John Paul II consecrated Russia to Our Lady’s Immaculate Heart.  It was soon thereafter that communism in Eastern Europe fell, beginning in Poland.  The Catholic Faith is free in most of the former ‘Eastern Bloc’.  Communism also fell as a political party in Russia, though there are many ‘former communists’ in power.  The Catholic Faith is ‘mostly free’ to operate in Russia today.

Was there bloodshed in this Revolution of Our Lady?  The Fall of Communism in Eastern Europe was, for the most part, a bloodless revolution led by Our Lady Herself through Pope St. John Paul II.  It was this pope who consecrated himself to Our Lady as a 20 year old.  He loved to pray the Rosary daily.  He was miraculously spared by an assassin’s bullet on May 13, 1981 – the anniversary of the first apparition of Fatima.  It was this saint who was ordained a priest in secret during the communist rule of Poland.  He consecrated his papacy to Our Lady.  He it was who led this revolution through the Rosary, his courageous teaching and courageous action.

In the midst of an attempt to a social revolution in our country to socialism and a removal of a government ‘by the people’, may we follow Our Lady’s words to pray the Rosary daily and make sacrifices for the conversion of sinners and peace!  May we learn from St. John Paul II to use the weapon of Truth in action to shine on the errors of darkness that seek acceptance of immorality as well as limit our freedoms, especially our religious liberty!

God bless

FRVW


1917 vio una de las revoluciones más sangrientas en la historia: la Revolución Comunista de Rusia.  Con eso dicho, el comunismo nunca ha estado limitado a Rusia.  Cuando el papa Pío XI condenó el comunismo en 1930, el escribió la encíclica en Latín – para el mundo entero (opuesto a las dos encíclicas condenando el Fascismo en Italia y el Nazismo en Alemania que fueron escritas en italiano y en alemán respectivamente).

1917 también fue testigo de las apariciones de la Santísima Virgen María a tres pastorcitos pobres en Fátima, Portugal.  El 13 de Julio del 1917 Nuestra Señora les mostró a los niños el Infierno.  Ella también les habló de los pecados y ofensas en contra de su Hijo que habían sido la causa de la Primera Guerra Mundial y que probablemente llevarían a otra Guerra si la humanidad no se arrepentía de sus ofensas en contra de Jesús.  Para evitar el sufrimiento inminente, Nuestra Señora les pidió a los niños que difundieran el siguiente mensaje (el cuál es relevante hoy día):

María dijo, “Para prevenir esto yo vengo a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión en reparación los primeros sábados.  Si ellos escuchan mis pedidos, Rusia se convertirá y habrá paz.  Si no, ella esparcirá sus errores al mundo, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia.   La buena voluntad será martirizada, el Santo padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas.  Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará.  El Santo Padre consagrara Rusia a mí, y se convertirá y se le otorgará un periodo de paz al mundo”.   (La Comunión del Primer Sábado de cada mes en reparación por los pecados cometidos en contra del Inmaculado Corazón de María).

En otras apariciones, la Santísima Madre les pidió a los niños que rezaran el Rosario por la conversión de los pobres pecadores. 

La promesa de Nuestra Señora se convirtió en realidad ya que en 1984 San Juan Pablo II consagró Rusia al Inmaculado Corazón de Nuestra Señora.  Al poco tiempo cayó el comunismo en Europa Oriental, comenzando por Polonia.  La Fé Católica es libre en la mayor parte el “Bloque Oriental’.  El comunismo como partido político también cayó en Rusia, aunque aún hay muchos de los antiguos comunistas en el poder.  La Fé Católica es ‘libre de operar’ en Rusia hoy día.

¿Se derramó sangre en esta Revolución de Nuestra Señora?  La caída del comunismo en Europa Oriental fue, en su mayoría, una revolución sin sangre, guiada por Nuestra Señora misma a través de San Juan Pablo II.  Fue este Papa quien se consagro el mismo a Nuestra Señora cuando tenía sólo 20 años de edad.  Él amaba rezar el Rosario diariamente.  Milagrosamente, él fue salvado de la bala de un asesino el 13 de mayo de 1981 – el aniversario de la primera aparición en Fátima.  Fue este santo quien fue ordenado al sacerdocio en secreto durante el gobierno comunista en Polonia.  Él consagró su papado a Nuestra Señora.  Fue el quien guio esta revolución a través del Rosario, sus valientes enseñanzas y acciones.

En medio de un atentado a una revolución social al socialismo y a la destitución de un gobierno ‘del pueblo’ en nuestro país, ¡ojalá que sigamos las palabras de Nuestra Señora y recemos el Rosario diariamente y hagamos sacrificios por la conversión de los pecadores y por la paz!  Aprendamos de San Juan Pablo II a usar el arma de la Verdad en acción para brillar sobre los errores de la oscuridad que buscan la aceptación de la inmoralidad así como limitar nuestras libertades, ¡especialmente nuestra libertad religiosa!

Dios los bendiga

FRVW