Priesthood Sunday

Priesthood Sunday

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

The following quote is taken from St. John Vianney.  It is appropriate on Priesthood Sunday.

If we had not the Sacrament of Orders, we should not have Our Lord.

Who placed him there, in that tabernacle? It was the priest.

Who was it that received your soul, on its entrance into life?

The priest.

Who nourishes it, gives it strength to make its pilgrimage? The priest.

And if that soul comes to the point of death, who will raise it up, who will restore it to calmness and peace? Again the priest.

Go to confession to the Blessed Virgin, or to an angel; will they absolve you?

No…. You might have two hundred angels there, but they could not absolve you.

A priest, however simple he may be, can do it; he can say to you,

Go in peace; I pardon you.’

Oh, how great is a priest! The priest will not understand the greatness of his office till he is in heaven. If he understood it on earth, he would die, not of fear, but of love.

The priest is not a priest for himself; he does not give himself absolution; he does not administer the sacraments to himself. He is not for himself, he is for you.

Please remember your priests in your prayers!

God bless

FRVW


La siguiente cita fue tomada de San Juan Vianney.  Es apropiada en el Domingo del Sacerdocio.

Si no tuviéramos el Sacramento de las Ordenes Sagradas, no tendríamos a Nuestro Señor.

¿Quién lo pone allí, en el sagrario?  es el sacerdote.

¿Quién fue quien recibió tu alma, en su entrada a la vida?

El sacerdote.

¿Quién la alimenta, le da fuerza para hacer su peregrinaje?  El sacerdote.

¿Y si esa alma llega al punto de la muerte, quién la elevará, quien le restaurará la calma y paz?  Una vez más, el sacerdote.

Ve a confesarte a la Santísima Virgen, o a un ángel; ¿te absolverán?

No…. Tú puedes tener doscientos ángeles allí, pero no te pueden absolver.

Un sacerdote, sin embargo, a lo mejor simple, lo puede hacer; él te puede decir,

Ve en paz; yo te perdono’.

¡O, que grande es un sacerdote!  El sacerdote no entiende la grandeza de su oficio hasta que está en el Cielo.  Si la entendiera en la Tierra, moriría, no de miedo sino de amor. 

El sacerdote no es sacerdote para él mismo; él no se da la absolución a él mismo; él no se administra los sacramentos a él mismo, él es para ti.

¡Por favor recuerden a sus sacerdotes en sus oraciones!

Dios los bendiga

FRVW