Poland and Refuges and Dignity of Man

Poland and Refuges and Dignity of Man

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Thank you to everyone who prayed the Consecration to the Immaculate Heart on Friday, March 25th in union with Pope Francis.  The Consecration was for Russia and Ukraine, but the Pope also included the entire world which is in much need of God’s grace.

There is another angle to the Ukraine crisis that a gentleman brought to my attention.

There are over three million Ukrainian refugees in neighboring countries.  Close to half are in Poland – one million are in one Polish Diocese of Elk.  Approximately 10% of Ukraine is Catholic (roughly four million) – 1% Latin Rite and 9% Ukrainian Greek Catholic Rite.  Most of Ukraine is Orthodox.

How many Orthodox Ukrainians are being cared for in Catholic Poland?  How many might be more open to consider the Catholic Faith than before Russia’s invasion?

Why does anyone help his fellow man?  It must go back to his belief – or the culture in which he lives – that man has a dignity.  Every human person has a dignity.  It is the true and good thing to help another in need.  (Last week one of my brothers witnessed a tractor trailer crash.  Within minutes the cab was engulfed in flames.  But, not until a passer-by had dragged the injured driver out of the window of the cab.  Three others helped carry the driver to safety.)

Where does this belief in the dignity of every human being originate?  Is it not Jesus Christ – and His Church?  Does Our Lord not teach us the infinite value of one human being?  He Suffers and Dies for each one of us.  He teaches us, “Love God above all things and your neighbor as yourself.”  “Amen, I say to you, whatever you did for one of these least brothers of mine, you did for me. . . Amen, I say to you, whatever you did not do for one of these little ones, you did not do for me.”

The Catholic Faith should shine always, but especially in moments of tragedy.  For, when fear may paralyze a person, the strength of God’s grace and love for one’s fellow man gives one the ability to go beyond fear.  Love casts out fear.

As we remember the Great St. John Paul II on April 2nd – his day of death, the strength and love of Catholic Poland again is on display for all the world.

God bless

FRVW


Gracias a todos los que rezaron la oración de Consagración al Inmaculado Corazón el viernes 25 de marzo en unión con el Papa Francisco.  La Consagración fue por Rusia y Ucrania, pero el Papa también incluyó al mundo entero, el cual tiene gran necesidad de la gracia de Dios.  

Hay otro ángulo en la crisis de Ucrania que un caballero trajo a mi atención.

Hay más de tres millones de refugiados ucranianos en los países vecinos.  Cerca de la mitad están en Polonia – un millón están en una de las diócesis polacas de Elk.  Aproximadamente el 10% de Ucrania es católica (más o menos cuatro millones) – 1% del Rito Latino y 9% del Rito Griego Ucraniano.  Casi toda Ucrania es Ortodoxa.

¿Cuántos Ucranianos Ortodoxos están siendo cuidados en la Polonia Católica?  ¿Cuántos estarán más abiertos a considerar la Fé Católica ahora que antes de la invasión de Rusia?

¿Por qué alguien ayuda a su semejante?  Debe ser por esta creencia – o la cultura en la que vive – que el hombre tiene dignidad.  Cada ser humano tiene dignidad.  Es verdad y algo bueno ayudar a otro que tiene necesidad.  (La semana pasada uno de mis hermanos fue testigo del choque de un tractor.  En sólo unos pocos minutos la cabina se estaba envolviendo en llamas.  Pero, no hasta que un transeúnte había sacado al piloto por la ventana de la cabina.  Tres más ayudaron a llevar al piloto a un lugar seguro).  

¿En dónde origina esta creencia en la dignidad del cada ser humano?  ¿No es de Jesucristo – y Su Iglesia?  ¿No nos ensena Nuestro Señor el infinito valor de un ser humano?  Él Sufre y Muere por cada uno de nosotros.  Él nos enseña “Amen a Dios sobre todas las cosas y a su prójimo como a sí mismos”.  “Amen les digo, lo que hagan por los más pequeñitos, lo hicieron por mi … Amen les digo, lo que no hicieron por estos pequeños míos, no lo hicieron por mí”.

La Fé Católica debe brillar siempre, pero especialmente en tiempos de tragedia.  Porque, cuando el miedo paraliza a una persona, el poder de la gracia de Dios y el amor por sus semejantes le da a uno la habilidad de ir más allá del miedo.  El amor destierra al miedo.

Mientras recordamos al Gran Juan Pablo II el 2 de abril – el día de su muerte, el poder y amor de Polonia Católica una vez más está a la vista para todo el mundo.

Dios los bendiga

FRVW