Naumann Pro-Abortion Politicians No Holy Communion

Naumann Pro-Abortion Politicians No Holy Communion

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

February 19, 2019

By Archbishop Jospeh F. Naumann

Reprinted with permission from Catholic News Service

Recent efforts to perpetuate and expand abortion in state laws have illuminated the deplorable actions of some Catholic public officials and advocates. Their efforts to support and even celebrate such legislation will result in killing many more unborn children, as well as the spiritual and emotional wounding of their mothers and fathers. Advocating for intrinsically evil acts, like abortion, is a serious immoral act – one that involves grave matter, the prerequisite for the commission of a mortal sin. While we can object to the actions of these public officials, we are not able to judge their souls. At the same time, we know there will be a Judgment Day.

Conscious and unrepentant mortal sin endangers our eternal souls and places ourselves on a path to Hell. To receive our Eucharistic Lord, while in a state of mortal sin, only further jeopardizes the eternal fate of our souls. Sincere repentance, a conversion of heart, and a genuine effort to make amends for the harm caused by our sin, are essential to be able to receive God’s mercy.

In my own role as a bishop, I have a serious responsibility to make certain that those entrusted to my pastoral care are aware of the moral gravity and spiritual consequences of their actions. I also have a serious obligation to protect other members of my flock from being misled by a seeming tolerance of the scandalous behavior of some Catholics in public life. It is critically important that I attempt to enter into dialogue with such Catholic leaders. If even after an extended dialogue a Catholic in public life persists in scandalous actions, I have found it necessary to request that they not present themselves to receive Holy Communion, for their own spiritual welfare and for the protection of many others from moral confusion.

I invite all Catholics to pray for spiritual healing for all those involved in or advocating for legalized abortion. When we truly repent, God is always eager to lavish us with His mercy.

Most Reverend Joseph F. Naumann
Archbishop of Kansas City, Kansas
Chairman
U.S. Conference of Catholic Bishops
Committee on Pro-Life Activities


19 de febrero del 2019

Por el arzobispo Joseph F. Naumann

Tomado de Catholic News Service

Los recientes esfuerzos para perpetuar y expandir el aborto en las leyes estatales, han iluminado las acciones deplorables de algunos oficiales y abogados públicos católicos.  Sus esfuerzos para apoyar y hasta celebrar tal legislación va a resultar en el asesinato de muchos más niños no nacidos, así como en heridas espirituales y emocionales en sus madres y padres.  Abogar por actos intrínsicamente malos, como el aborto es un acto inmoral serio – uno que involucra un asunto grave, el prerrequisito para la comisión de pecado mortal.  Mientras que podemos objetar las acciones de estos oficiales públicos, no podemos juzgar sus almas.  Al mismo tiempo, sabemos que habrá un Dia del Juicio.  

Los pecados mortales conscientes y sin arrepentir, dañan nuestras almas eternas y nos ponen en camino hacia el infierno.  Para recibir a Nuestro Señor Eucarístico, mientras estamos en estado de pecado mortal, solamente arriesga el destino de nuestras almas eternas.  Arrepentimiento sincero, una conversión de corazón, y un esfuerzo genuino de enmendar el daño causado por nuestro pecado, son esenciales para poder recibir la misericordia de Dios.

En mi propio papel como Obispo, tengo una seria responsabilidad para asegurarme que aquellos encomendados a mi cuidado pastoral estén al tanto de la gravedad moral y las consecuencias espirituales de sus acciones, yo también tengo una seria obligación de proteger a otros miembros de mi rebaño para que no sean engañados por lo que pareciera ser tolerancia al comportamiento escandaloso de algunos católicos en la vida pública.  Es críticamente importante que yo intente entrar en un dialogo con tales lideres católicos.  Si después de un extenso dialogo, un católico en la vida pública persiste en sus acciones escandalosas, he encontrado necesario requerir que no se presenten a recibir la Sagrada Comunión, por su propio bien espiritual y por la protección de confusión moral de muchos otros.

Yo invito a todos los católicos a rezar por sanación espiritual de aquellos involucrados en, o que abogan por la legalización del aborto.  Cuando verdaderamente nos arrepentimos, Dios siempre está deseoso de ser generoso con Su misericordia.

Most Reverend Joseph F. Naumann
Arzobispo de Kansas City, Kansas
Presidente
Conferencia de Obispos Católicos de los EEUU
Comité de Actividades Pro-Vida