March for Life

March for Life

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Again, we clergy hope that your new year has begun in a holy and joyful manner!  How are those New Year’s resolutions going?!


Over the last week I have been reminded that we have hit the flu and cold season.  As we have done in the past, the priests may omit the ‘Sign of Peace’ at Mass.  You may not know that the ‘Sign of Peace’ is optional at Mass.  If the priest omits the ‘Sign of Peace’ it is customary to maintain a prayerful silence until the ‘Lamb of God’ begins.  If the priest offers the ‘Sign of Peace’ one is not required to shake hands - a quiet nod of the head or bow would be appropriate.


In case you were resting on your laurels re: pro-life issues, the House of Representatives recently sent a budget bill to the Senate which would have expanded use of our tax dollars for abortions outside the United States.  It was dead on arrival at the Senate.  It is just a reminder that we must each seek in his/her own way to continue the march to safeguarding the most defenseless in our midst - the unborn!

As we prepare for another March for Life I am reminded of a column written in the Washington Post in 2009 by a PRO-CHOICE journalist.  He admitted that he had thought the Pro-Life movement was a group of 60 year olds that would soon be forgotten.  However, he mingled with the March for Life crowd that year and found that it was majority youth!  He also admitted he didn’t see youth, with similar fervor, in the Pro-Choice camp.  It is an infectious joy that the youth bring to the March for Life though they would be first to say that we march to protest the tragedy of abortion in our country. 

There are two goals of every Catholic with regard to abortion: work to alleviate abortion and help mothers heal who have had abortions.  God is the Creator and Lover of life.  He is also the God of Mercy.

Two of the questions every one of us will be asked by Our Lord on Judgment Day are, “What did you do for the least in your midst – the unborn baby and his mother?  What did you do to help post-abortive mothers come to My Mercy?”  There are three activities we can be a part of that will answer Our Lord’s question positively: prayer, penance and action.

Prayer: Mass is the greatest prayer wherein each person should have an intention for the Mass.  Why not make a private intention at Mass – on a particular day each week - for the conversion of the doctors, politicians and parents involved in abortion?  Perhaps, we can offer a family Rosary once a week – and others individually - for the rid of the scourge of abortion from our land and world and the conversion of those involved in it.  On January 18th, we can spend a holy hour at the church if we are not able to attend the March for Life.  We should recall the late Dr. Bernard Nathanson’s explanation of his conversion to Catholicism (after having performed over 70,000 abortions and led the National Abortion Rights Action League at the time of Roe v. Wade) that he knew the people outside his abortuary were praying for him!

Penance: Jesus said that some sins are only overcome by prayer AND penance.  He Redeemed the world through suffering.  What can I sacrifice this year, this Lent, each week and each day for the conversion of those involved in abortion?  Can I offer my daily pains for the rid of the scourge of abortion from our land and world?

Action: Jesus acted to Redeem the world from sin!  We must do the same to rid the world of abortion.  Men, especially, must use their masculine spirit to defend women and unborn babies.  Women must use their feminine spirit to nurture and care for pregnant mothers in difficult circumstances.  All of us should employ true Christian love that has brought so many in the abortion industry to conversions: i.e. Jane Roe (Norma McCorvey) is now Catholic.  Can we support pregnant mothers in crisis to have their babies?  Can we demand chaste and pure activity from our teens, friends?  Can we perform a simple act as walking down the street in our nation’s capital to remind our country and legislators that abortion kills innocent children and emotionally scars mothers for life?!

God bless

FRVW


Una vez más, nosotros el clero, ¡esperamos que su Nuevo Año haya comenzado de una forma santa y feliz!  ¡¿Cómo van esas resoluciones del nuevo año?!


Durante la última semana me han recordado que ya comenzamos la temporada de gripe y del flu.  Así como lo hemos hecho en el pasado, puede ser que el sacerdote omita el ‘Saludo de la Paz’ en la Misa.  A lo mejor ustedes no saben que el “Saludo de la Paz’ es opcional en la Misa.  Si el sacerdote omite el ‘Saludo de la Paz’ la costumbre es mantenerse en oración silenciosa hasta que comienza el ‘Cordero de Dios’.  Si el sacerdote ofrece el ‘Saludo de la Paz’ no es requisito dar la mano – bajar la cabeza en silencio es apropiado.


En caso de que hayan estado durmiendo es sus laureles en cuanto a asuntos pro-vida, recientemente la Casa de Representantes envió el presupuesto para un proyecto de ley al Senado, el cual hubiera expandido el uso de nuestros impuestos para financiar abortos fuera de los Estados Unidos.  El proyecto ya había muerto al llegar al Senado.  Solo es un recordatorio de que cada uno debe buscar su propio camino para continuar la marcha para salvaguardar a los más débiles entre nosotros – ¡los no nacidos!

Mientras nos preparamos para otra Marcha por la Vida, recuerdo una columna escrita en el Washington Post en el 2009 por un periodista PRO-ELECCIÓN.  Él admitió que había pensado que el movimiento pro-vida era un grupo de personas de más de 60 años que pronto seria olvidado.  Sin embargo, él se mezcló con el grupo de la Marcha por la Vida ¡y se dio cuenta que la mayoría eran jóvenes!  Él también admitió que no había visto jóvenes con fervor similar en el campamento pro-elección.  Es una felicidad infecciosa la que la juventud lleva a la Marcha por la Vida a pesar de que ellos serían los primeros en decir que marchamos para protestar la tragedia del aborto en nuestro país.   

Hay dos metas que cada católico debe tener en cuanto al aborto: trabajar para calmar los abortos y ayudar a sanar a las madres que han tenido abortos.  Dios es el Creador y Amante de la vida.  Él también es el Dios de Misericordia.

Dos de las preguntas que Nuestro Señor nos hará el Día del Juicio serán, “¿qué hiciste por el mas pequeño en tu entorno – él bebé no nacido y su madre?  ¿Qué hiciste para ayudar a las madres post-aborto para venir a Mi Misericordia?”  Hay tres actividades que pueden ser parte de lo que va a responder positivamente a Nuestro Señor: oración, penitencia y acción.

Oración: La Misa es la mayor oración en donde cada persona debe tener una intención.  ¿Por qué no hacer una intención privada en la Misa – en un día particular de la semana – por la conversión de los doctores, políticos, y padres de familia involucrados en el aborto?  A lo mejor, como familia podríamos ofrecer un Rosario a la semana – y otros individualmente – para deshacernos del flagelo del aborto en nuestra tierra y en el mundo y la conversión de aquellos involucrados en el mismo.  El 18 de enero, podemos pasar una hora santa en la iglesia si no podemos asistir a la Marcha por la Vida.  Debemos recordar la explicación de su conversión al catolicismo del fallecido Dr. Bernard Nathanson (después de haber hecho más de 70,000 abortos y liderar la Liga Nacional de Derecho al Aborto durante el tiempo de Roe vs. Wade) ¡que él sabía que había gente afuera de su clínica rezando por el!

Penitencia: Jesús dijo que algunos pecados sólo se pueden vencer con oración Y penitencia.  Él Redimió el mundo a través del sufrimiento.  ¿Qué puedo sacrificar este año, esta Cuaresma, cada semana y cada día por la conversión de aquellos involucrados en el aborto?  ¿Puedo ofrecer mis sufrimientos diarios para deshacernos del flagelo del aborto de nuestra tierra y del mundo?

Acción: ¡Jesús actuó para Redimir al mundo del pecado!  Debemos hacer lo mismo para que el mundo se deshaga del aborto.  Los hombres especialmente, deben usar su espíritu masculino para defender a las mujeres y a los bebés no nacidos.  Las mujeres deben usar su espíritu femenino para nutrir y cuidar a las mujeres embarazadas en circunstancias difíciles.  Todos nosotros debemos emplear amor cristiano el cual ha traído a muchos en la industria del aborto a la conversión, por ejemplo, Jane Roe (Norma McCorvey) ahora es católica.  ¿Podemos apoyar a las mujeres embarazadas en crisis para tener a sus bebés?  ¿Podemos demandar actividades castas y puras de nuestros adolescentes y amigos?  ¡¿Podemos hacer un simple acto como caminar en las calles de la capital de nuestra nación para recordarle a nuestro país y a los legisladores que el aborto mata a niños inocentes y marca emocionalmente a las madres de por vida?!

Dios los bendiga

FRVW