Lent 2018

Lent 2018

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Thank you to everyone who were able to participate in our 10th anniversary of our church on February 2, 2018!  It is a great gift to have a parish church.  In the last twenty years many parishes have been closed around the country.  In some countries Catholics are not permitted to build churches – Saudi Arabia and Iran come to mind.  Yet, we are not only free to build our parish church, but to visit it – actually, Jesus in the Holy Eucharist - anytime we want.  What a gift!

Lest you lost track of time, Lent will begin this coming week with Ash Wednesday.  Every year we have the opportunity for our own spiritual pilgrimage in preparation for Our Lord’s Resurrection.  The Church, as a good Mother, knows human nature.  She knows what we need to work on; what basic tendencies we have: pride, comfort/pleasure and possessions.  To offset these three basic temptations of our fallen state – yes, we have been baptized, but we still have a tendency to sin – the Church encourages us to pray daily – humility; do penance/mortify the senses; and, give generously of our possessions.

Lent is our time to focus particularly on prayer, penance and generosity/almsgiving.

Prayer helps one deal with pride as I must spend time with the Almighty God.  Perhaps, I will ask Him for various needs I have or my loved-ones.  In honest prayer – Mass, Adoration, Rosary, Scripture reading, Angelus, etc. – one must recognize that he is totally dependent upon Our Lord.  One will also grow in his relationship with the Merciful Father, His Son Who gives us Himself in the Eucharist and the Holy Spirit Who continually grants us His Strength in our vocations.

Penance enables us to be free of comforts/pleasures so as to give of oneself to God, one’s spouse and family as well as others.  If I cut back on TV, I will have more time for my family.  If I cut back on texting/emailing/FaceBook I will have more time for my family.  So, which of the five senses do I tend to cater to – sight, taste, touch, hearing and smell?  Then, let’s attempt, with Our Lord, to detach ourselves from that sense during Lent!

Almsgiving will allow us to give of ourselves in ways that we are unable presently.  How so?  Similar to pleasures, if I am focused on things they will hold me back from loving God and others.  I will not see the opportunities to love as I will be distracted by things!  For example, how much time do I spend shopping and buying things that are superfluous – clothes, shoes, etc.?  If I cut back on shopping/buying, I will have more time (and resources) to help others.  I think I mentioned that last year I went on a mission trip to Haiti.  Our group stayed with the Missionaries of the Poor.  Every day of the year these consecrated brothers care for fifty handicapped orphaned children; fifteen HIV boys; and fifty elderly men and women.  The Missionaries live poverty so as to give of themselves to God – they have daily Mass at 5:40am as well as daily Holy Hour – and to others.  So, how can I live poverty in my vocation so I can give of myself to God and others, i.e. love, in a better way?

Happy Lent!

God bless

FRVW


¡Muchas gracias a todos los que pudieron participar en nuestro 10mo aniversario de nuestra iglesia el 2 de febrero del 2018!  Tener una iglesia es un gran regalo.  En los últimos veinte años se han cerrado muchas iglesias alrededor del país.  En algunos países no se les permite a los católicos construir iglesias – Arabia Saudita e Irán me vienen a la mente.  Sin embargo, nosotros no sólo somos libres de construir una parroquia sino de visitarla también – en realidad, a Jesús en la Sagrada Eucaristía – todas las veces que queramos.  ¡Qué gran regalo!

En caso de que hayan perdido la noción del tiempo, la Cuaresma comienza la próxima semana con el Miércoles de Ceniza.  Cada año nosotros tenemos la oportunidad de hacer un peregrinaje espiritual en preparación a la Resurrección de Nuestro Señor.  La Iglesia, como buena Madre, conoce nuestra naturaleza humana.  Ella sabe en qué necesitamos trabajar; las tendencias básicas que tenemos; orgullo, comodidad/placer y posesiones.  Para compensar estas tres tentaciones básicas de nuestro estado caído – si, ya hemos sido bautizados, pero todavía tenemos una tendencia hacia el pecado – la Iglesia nos anima a orar diariamente – tener humildad; hacer penitencia/mortificar nuestros sentidos; y, dar generosamente de nuestras posesiones.

La Cuaresma es nuestro tiempo para enfocarnos particularmente en hacer oración, penitencia y tener generosidad/limosna.

Oración lo ayuda a uno a pasar tiempo con el Todopoderoso Dios.  A lo mejor, le puedo pedir varias necesidades que tengo o para mis seres queridos.  En oración honesta – Misa diaria, Rosario, lectura de las Escrituras, el Ángelus, etc. – uno debe reconocer que somos totalmente dependientes de Nuestro Señor.  Uno también debe crecer en su relación con el Padre Misericordioso, Su Hijo quien se entregó a Sí Mismo en la Sagrada Eucaristía y el Espíritu Santo quien continuamente nos otorga Su Fortaleza en nuestras vocaciones.

Penitencia nos permite liberarnos de las comodidades/placeres para así poder entregarse a uno mismo a Dios, al esposo (a) de uno y a la familia así como a otros.  Si reduzco el tiempo que paso en la TV, voy a tener más tiempo para mi familia.  Si reduzco el tiempo que paso texteando/enviando emails/en Facebook, voy a tener más tiempo con mi familia.  Así que, ¿a cuál de los cinco sentidos tiendo a atender más – vista, gusto, tacto, oído, y olfato?  Entonces, intentemos, con Nuestro Señor, desapegarnos de ese sentido durante la Cuaresma!

Limosna/Obras de Caridad nos permitirán dar de nosotros de una forma en la que nos podemos estar presentes.  ¿Como?  De forma similar a los placeres, si estoy enfocado en cosas, me van a detener para amar a Dios y a otras personas.  No voy a ver las oportunidades para amar ¡ya que voy a estar distraído por las cosas!  Por ejemplo, ¿cuánto tiempo paso haciendo compras y comprando cosas que son superfluas – ropa, zapatos, etc.?  Si corto el tiempo que paso comprando, voy a tener más tiempo (y recursos) para ayudar a otros.  Creo que mencioné que el año pasado fui a una misión en Haití.  Nuestro grupo se quedó con los Misioneros de los Pobres.  Todos los días del año, estos hermanos consagrados cuidan a cinco niños huérfanos incapacitados; quince niños con VIH, y cincuenta hombres y mujeres ancianos.  Los Misioneros viven pobremente para poder dar de ellos mismos a Dios – tienen Misa diaria a las 5:40am así como Hora Santa diariamente – y a otros.  Así que, ¿cómo puedo vivir en pobreza en mi vocación para poder dar de mí mismo a Dios y a otros, por ej. amor, - de una mejor forma?

¡Feliz Cuaresma!

Dios los bendiga

FRVW