John Vianney

John Vianney

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

How much influence could a poor, uneducated parish priest in a village of 230 people have in the world?  The priest’s name was John Vianney.  He was to have a huge impact in France in the mid-1800s.

The Cure d’ Ars understood the battle for souls that rages in this world – visibly and invisibly.  He understood good for what it is and evil for what it is.  He understood the goal of life for every human being is to reach heaven.  He also understood sin and the need to oppose it regardless the consequences.

Fr. Vianney was sent by his bishop to Ars in the early 1800s.  (He had been ordained only after three failed episodes at the seminary.  He was finally tutored by his parish priest.)  The Vicar-General of the diocese told him, “There is not much love of God in that parish; you will have to try to introduce it.”  Over the next 42 years he did introduce it through his prayer, penance, preaching and action.

If parishioners were in need of finding their parish priest, they could find him either teaching catechism or praying in the church.  It was not unheard of for him to spend hours each night before Our Lord in the tabernacle.  He was to have said, “The priest is above all a man of prayer.”  This man from his knees was to influence all of France!  We were told in the seminary to offer Mass as if it were your first Mass, your last Mass, as if it were your only Mass.  St. John Vianney said Mass in this mindset.  Exiting the church of Ars one day was Fr. Lacordaire, who was considered at the time to be the greatest preacher in France at the time.  He was to have said of John Vianney, “He has preached far greater than I ever could.”

St. John Vianney not only prayed for himself and his people, he fasted and did penance.  He rarely sat down to eat; and when his cook continually prepared meals, he ‘released’ her from her duties.  He averaged a couple of hours’ sleep in the last 30 years of his life as a result of the many hours of confessions that he would hear (up to 18 hours a day whether summer or winter).  And when he attempted to sleep the devil would harass him.

It became known to his fellow priests that the devil supposedly harassed him at night.  Yet, priests can be some of the greatest skeptics!  The Cure d’ Ars would invite the skeptics to spend the night.  Some would take the invitation, but not last the night as things began flying through the room at Vianney as well as other demonic activity.  Vianney would always remark peacefully that the ‘Scratcher’ had visited.  He had no time to pay Satan any compliments!

St. John coupled his preaching and action toward his people’s daily conversion to Jesus.  There were four bars when he arrived in Ars.  Due to his preaching, in seven years there were none.  Many of the dances held in Ars were occasions of impurity.  Vianney not only preached against dancing, he paid off the bands when they entered the town!  He literally put his money where his mouth was.  As a result, he suffered the scorn and indignation of more than a few in Ars.  In the end, they were converted.  In the end, sin was overthrown and God placed first in Ars.  In the end, hundreds of Frenchmen visited Ars each day to receive Confession and attend Mass!

St. John Vianney’s feastday is August 4th.  He is the patron of parish priests. His feastday is also the consecration day for the second Bishop of Arlington, Bishop Keating.

God bless

FRVW


¿Cuánta influencia puede tener en el mundo un sacerdote parroquial, pobre, sin educación, en una villa de 230 personas?  El nombre del sacerdote era Juan Vianney.  Él tendría un gran impacto en Francia a mediados de los 1800.

El cura de Ars, entendió la batalla de almas que arrasa en este mundo – visible e invisiblemente.  Él entendió la bondad por lo que es y la maldad por lo que es.  Él entendió que la meta en la vida para cada ser humano es alcanzar el Cielo.  Él también entendió el pecado y la necesidad de oponerse a él sin importar las consecuencias.

El Padre Vianney fue enviado a Ars por su Obispo a principios de los años 1800.  (Él había sido ordenado después de solo tres episodios fallidos en el seminario.  Finalmente su párroco fue su tutor).  El Vicario-General de la diócesis le dijo, “No hay mucho amor a Dios en esa parroquia; tú vas a tener que introducirlo”.  Durante los siguientes 42 años él lo hizo a través de sus oraciones, penitencias, sermones y acciones.

Si los feligreses tenían necesidad de encontrar a su párroco, lo podían encontrar ya fuera enseñando el catecismo o rezando en la iglesia.  No era inaudito que él pasara horas frente a Nuestro Señor en el Sagrario (tabernáculo) todas las noches.  Él seria quien dijo, “el sacerdote esta por encima de todo hombre de oración”.  Este hombre, ¡desde sus rodillas influenciaría a toda Francia!  En el seminario nos enseñaron que debíamos ofrecer Misa como si fuera nuestra primera Misa, nuestra última Misa, nuestra única Misa.  San Juan Vianney ofrecía Misa de esta forma.  Un día saliendo de la iglesia de Ars, el Padre Lacordaire, quien era considerado el más grande predicador de la época, diría de Juan Vianney, “él ha predicado muchísimo mejor de lo que yo alguna vez podría haberlo hecho”

Sn Juan Vianney no sólo rezaba por él y por su pueblo, él ayunaba y hacia penitencia.  Él raramente se sentaba a comer; y cuando su cocinera le preparaba comida continuamente, él la ‘relegaba’ de sus obligaciones.  En los últimos 30 años de su vida él promediaba un par de horas de sueño diario, como resultado de las muchas horas de Confesiones que el escuchaba (hasta 18 horas diarias ya fuera verano o invierno).  Y cuando él intentaba dormir, el diablo lo atormentaba.

Llegó a ser de conocimiento de sus compañeros sacerdotes que el diablo supuestamente lo acosaba en la noche.  Sin embargo, ¡los sacerdotes pueden llegar a ser grandes escépticos!  El cura de Ars, invitaría a los escépticos a pasar la noche.  Algunos tomarían la invitación, pero no duraban toda la noche ya que cosas comenzaban a volar por el cuarto, así como otras actividades demoniacas.  Vianney siempre remarcaría pacíficamente que el ‘Patas’ lo había visitado.  ¡Él no tenía tiempo de darle cumplidos a Satanás!

San Juan unía sus sermones y acciones diarias hacia la conversión a Jesús de su pueblo.  Cuando él llegó a Ars en el pueblo había cuatro cantinas.  En siete años ya no había ninguna debido a sus sermones.  Muchos de los bailes que se llevaban a cabo en Ars, eran ocasión a la impureza.  Vianney no sólo predicó en contra de los bailes, ¡él le pagaba a las bandas para que se fueran cuando llegaban al pueblo!  Literalmente, él puso su dinero donde estaba su boca.  Como resultado, el sufrió el desprecio e indignación de más de algunos en Ars.  Al final, se convirtieron.  Al final, el pecado fue vencido y Dios fue primero en Ars.  Al final, ¡cientos de franceses visitaban Ars todos los días para recibir Confesión y asistir a Misa!

La fiesta de San Juan Vianney es el 4 de Agosto.  Él es el santo patrón de los sacerdotes parroquiales.

Dios los bendiga

FRVW