Humanae Vitae 4

Humanae Vitae 4

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

As we continue our consideration of the landmark encyclical of Blessed Pope Paul VI, the question may arise: “If a couple is facing serious/grave circumstances – physical, economic, psychological or social – there seems to be no option to avoid pregnancy based on the Church’s teaching.”  This is not correct.

Yes, Pope Paul VI re-iterated the constant teaching of Christ and His Church that each and every marital act must be unitive and pro-creative.  This does not mean, however, that every marital act must result in the conception of a child.  Pope Paul speaks of licit means for a couple to avoid pregnancy by applying the natural times of infertility in a woman.  In other words, a couple would enter into marital relations only when the woman is infertile.  This is very different from a couple entering into the conjugal act and then doing something directly to stop a child.

Since the Pope issued Humanae Vitae faithful Catholic laymen and women, particularly in the medical field, have developed legitimate, moral and effective means to help couples avoid pregnancy (and also to achieve pregnancy).  In general, these methods are called Natural Family Planning (NFP).  There are a number of such methods.  The basis of NFP is a couple, particularly the wife, knowing the signs of fertility and infertility.  In addition, it requires a mutual self-mastery amongst the spouses if there is serious reason to avoid pregnancy.  In doing so, a couple must communicate and work to love each other in various ways.  As a result, less than 5% of couples that use NFP experience divorce.

Some may say that NFP cannot be trusted.  Actually, when learned and applied correctly, NFP is as effective, or even, more effective in avoiding pregnancy than any contraceptive.  There is also a mindset in NFP that ultimately, God is in control, not man.  NFP by definition is very different from ‘Artificial Birth Control’ (ABC).  In ABC the couple again falls prey to the wiles of the devil when he tempted Eve to eat the apple: “You will become like gods.”  ABC is about control – being like God.

Some may still say that “our situation is so tenuous that Mom cannot risk in the slightest to get pregnant.”  Again, God is our merciful, loving Father.  It seems people can forget this essential quality of God when speaking of babies, pregnancy and serious health risks.  God is the one Who creates a baby!  Shouldn’t there be a good bit of prayer and petition to God in these situations?

In addition, there is a tremendous organization attached to the Creighton University Medical School in Omaha, Ne.  The Pope Paul VI Institute is a medical center for the study of human reproduction which is completely in union with the Catholic Church’s teachings.  It is unique in that it looks at each woman individually to help her.  It seeks to heal and cure women with various physical challenges.  It makes the strong claim that there is never a reason to prescribe artificial birth control to heal a woman.  In addition, the NaPro technology used by the Pope Paul VI Institute to help couples achieve pregnancy boasts a higher success rate than IVF techniques.

Blessed Pope Paul VI was truly a prophet.  His words remind us of Our Lord’s words: “The Truth will set you free!”

God bless

FRVW


Mientras continuamos considerando la transcendental encíclica del Beato Papa Pablo VI, la duda que a lo mejor surge es: “Si una pareja enfrenta circunstancias serias/graves – físicas, económicas, psicológicas o sociales – parece no haber opciones para evitar un embarazo, basado en las enseñanzas de la Iglesia”.  Esto no es correcto.

Sí, el Papa Pablo VI reiteró la enseñanza constante de Cristo y Su Iglesia, que cada acto marital debe ser unitivo y pro-creativo.  Esto no significa, sin embargo, que cada acto marital debe resultar en la concepción de un niño (a).  El Papa Pablo habla de los medios lícitos que tiene una pareja para evitar el embarazo aplicando los tiempos naturales de infertilidad en una mujer.  En otras palabras, una pareja entraría en relaciones maritales solamente cuando la mujer es infértil.  Esto es muy diferente a una pareja que entra en un acto marital y después hace algo directamente para detener la concepción.

Desde que el Papa emitió Humanae Vitae, hombres y mujeres laicos y fieles católicos, particularmente en el campo médico, han desarrollado medios legítimos, morales y efectivos para ayudar a las parejas a evitar embarazos (y también a lograr un embarazo).  En general, estos métodos son llamados Planificación Familiar Natural (NFP por sus siglas en inglés).  Hay un buen número de tales métodos.  La base de NFP es la pareja, particularmente la mujer, que aprende los signos de fertilidad e infertilidad de su cuerpo.  Además, requiere autocontrol de parte de los esposos si es que hay razones serias para evitar el embarazo.  Al hacerlo, la pareja debe comunicarse y trabajar en amarse de formas diferentes.  Como resultado, menos del 5% de las parejas que usan NFP experimental el divorcio.

A lo mejor algunos dicen que no se puede confiar en el método NFP.  En realidad, cuando aprendemos a usarlo correctamente, NFP es tan efectivo, o más efectivo que evitar los embarazos con anticonceptivos.  También en NFP está la mentalidad de que últimamente, Dios es quien está en control, no el hombre.  Por definición, NFP es muy diferente de “Anticonceptivos Artificiales”.  Con Anticonceptivos Artificiales, la pareja cae nuevamente presa de las artimañas del demonio cuando tentó a Eva a comer la manzana: “Van a ser como dioses”.  Los Anticonceptivos Artificiales tienen que ver con el control – ser como Dios.

Algunos todavía dirán que “nuestra situación es tan delicada que mamá no puede correr el menor riesgo de embarazarse”.  Una vez más, Dios es nuestro Padre amoroso y misericordioso.  Parece ser que la gente se olvida de esta cualidad de Dios cuando se habla de bebés, embarazos y riesgos de salud serios.  ¡Dios es el que crea a un bebé!   ¿No debería haber una buena parte de oración y petición a Dios en estas situaciones?

Además, hay una tremenda organización unida a Creighton University Medical School en Omaha, NE.  El Instituto Papa Pablo VI (Pope Paul VI Institute), el cual está completamente en unión con las enseñanzas de la Iglesia Católica, es un centro médico de estudios de la reproducción humana.  Es único, ya que trata individualmente a cada mujer para ayudarla.  Busca sanar y curar a mujeres con varios retos físicos.  Clama fuertemente que nunca hay una razón para recetar anticonceptivos artificiales para curar a una mujer.  Además, la tecnología NaPro que se usa en el Instituto Papa Pablo VI para ayudar a las parejas a lograr un embarazo, se jacta de tener un mayor éxito que las técnicas de anticonceptivos artificiales.

El Beato Papa Pablo Vi fue realmente un profeta.  Sus palabras nos recuerdan a las de Nuestro Señor: “¡La Verdad te hará libre!”

Dios los bendiga

FRVW