Holy Family 2018

Holy Family 2018

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

The happiest home was a single room house of a family of three who lived in modest poverty.  They were the happiest family because their focus was on Jesus Christ.  THE Happy Family is The Holy Family of Nazareth – Jesus, Mary and Joseph.  They give every family an example of how to live a life of love in a family.

A number of years ago, the director of our diocesan office for youth spoke of a tremendous national study done with teenagers over a few years.  The study interviewed thousands of teens for over an hour.  The study produced many eye-openers.  One overwhelming desire that teens have is to have a closer relationship with their parents.  That fact shatters the modern mantra that teens do not want to be close to their parents and are influenced primarily by their peers.

We live in an area and age where there is so much to do recreationally – internet, DVDs, video games, cell phones, sports here, there and everywhere, Washington, D.C., etc.  We also live in an area and age wherein work puts great demands on parents’ time.

Youth regardless of age spell love T-I-M-E.  How many of us have ever heard of someone on his deathbed wishing that he would have worked more than he did?  The Holy Family teaches us this basic facet to a holy family and therefore happy family: the family needs to be together.  The time spent together need not be a huge excursion or endeavor.  It may be something as simple as Mom or Dad getting something to eat with a son or daughter.  It may be Mom or Dad taking a son/daughter to/from a practice of some sort.  (I believe that much of our training from Mom and Dad took place in the car between school, practices and games of all sorts.)  Understanding that Mom’s time and influence is huge, especially in the child’s younger years, when the son/daughter is a teenager, Dad’s time and influence (or a grandfather, uncle or older brother if Dad is not with the family) is very, very important.

Jesus, Mary and Joseph lived in a one room home!  They were together hours a day.  When Jesus was a teenager, He was with Joseph much of a day who ‘taught’ Him carpentry.  How many hours a day do we spend together as a family?  Perhaps, there are many demands, but could the family not eat together every night?  It may require some sacrifices on the part of everyone.  If the statistics are even close to being correct, the rewards will be great.

A second and huge importance for a family to be a happy and holy family is to keep the focus on Jesus, as Mary and Joseph did.  God is love.  If a family is going to grow in love, it is necessary to be close to God.  Are we able to pray as a family daily?  There are 1440 minutes in a day.  Family prayer should be more than just prayer before meals.  Again, there are many demands on our time, but could the family not spend some time thanking our Lord for particular gifts of the day?  Could there be a decade or two or three or five of the Rosary prayed?  Could there be a brief reading from one of the Gospels, life of a saint, etc.?

The New Year is upon us.  When many will make resolutions dealing with matters more of a secular nature, perhaps we can make a resolution or two that will enable our families to spend more time with God and each other.

God bless

FRVW


El hogar más feliz era una casa con un sólo cuarto para una familia de tres los cuales vivían en una pobreza modesta.  Ellos eran la familia más feliz porque su enfoque estaba en Jesucristo.  LA Familia Feliz es la Sagrada Familia de Nazaret – Jesús, María y José.  Ellos le dan a cada familia un ejemplo de cómo vivir una vida de amor en una familia.

Unos años atrás, el director de nuestra oficina diocesana para la juventud habló de un tremendo estudio nacional que se había hecho con adolescentes en el periodo de unos pocos años.  El estudio entrevistó a miles de adolescentes durante una hora.  El estudio produjo muchas revelaciones.  Un arrollador deseo que tienen los adolescentes es el de tener una relación más cercana con sus padres.  Ese hecho destruye el mantra moderno de que los jóvenes no quieren estar cercanos a sus padres y están principalmente influenciados por sus compañeros. 

Vivimos en una era y época en donde hay mucho que hacer recreacionalmente – internet, DVDs, juegos de video, teléfonos celulares, deportes aquí, allí y en todos lados, Washington, DC, etc.  También vivimos en una era y época en donde el trabajo pone grandes demandas en el tiempo de los padres. 

La juventud, sin importar la edad y deletrean amor así: T-I-E-M-P-O.  ¿Cuántos de nosotros hemos escuchado de alguien que en su lecho de muerte desee haber trabajado más de lo que lo hizo?  La Sagrada Familia nos enseña esta faceta básica de la familia y por lo tanto hace a una familia feliz: la familia necesita estar unida.  El tiempo que pasan juntos no necesita ser una gran excursión o esfuerzo.  Puede ser algo tan simple como que mamá o papá le lleven algo de comer a su hijo(a).  Puede ser que papá o mamá lleven a su hijo(a) a la práctica de algún deporte.  (Yo creo que mucho del entretenimiento que tuvimos de mamá y papá tomaron lugar en el carro entre la escuela, prácticas y todo tipo de juegos) Entender que el tiempo y la influencia de mamá es enorme, especialmente en los primeros años del niño, cuando el hijo(a) es un adolescente, el tiempo y la influencia de papá (o del abuelo, tío o hermano mayor, si el papá no está en la familia) es muy, muy importante. 

¡Jesús, María y José vivieron un hogar con un solo cuarto!  Estaban juntos durante horas en el día.  Cuando Jesús era un adolescente, Él estaba con José durante mucho tiempo del día, cuando éste le enseñaba carpintería.  ¿Cuántas horas al día pasamos juntos en familia?  A lo mejor, hay muchas demandas, ¿pero no podría la familia comer juntos cada noche?  A lo mejor requiere sacrificios de parte de cada uno.  Si las estadísticas están cerca de ser correctas, las recompensas van a ser grandísimas. 

Una segunda y grande importancia para que una familia sea feliz y santa familia es mantener el enfoque en Jesús, así como María y José lo hicieron.  Dios es amor.  Si una familia va a crecer en amor, es necesario que estén cerca de Dios.  ¿Podemos rezar en familia diariamente?  Hay 1440 minutos en un día.  La oración en familia debe ser más que una oración antes de las comidas.  Una vez más, hay muchas demandas de nuestro tiempo, ¿pero no podría la familia pasar un tiempo agradeciéndole a Nuestro Señor por los dones particulares del día?  ¿Podríamos rezar una década o dos o tres o cinco del Rosario?  ¿O a lo mejor la lectura de uno de los Evangelios, la vida de algún santo, etc.?

El Nuevo Año esta sobre nosotros.  Cuando muchos harán resoluciones que tratan con asuntos de una naturaleza más seglar, a lo mejor podemos hacer una resolución o dos que le permita a nuestras familias pasar más tiempo con Dios y con cada uno.

Dios los bendiga

FRVW