Hail Mary

Hail Mary

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

I believe I have failed to thank everyone who were so generous to the priests of the parish during the Christmas Season.  Thank you for your many prayers, cards and gifts it is much appreciated.

This time of year reminds me of an event in 1975 in Minnesota that I remember quite well.  It involves thousands of people outside in the cold, dozens of men physically hitting each other, one particular man and Our Blessed Mother.

The event was the NFC Playoff game between the Minnesota Vikings and the Dallas Cowboys.  The particular man was the quarterback of the Cowboys, Roger Staubach.  (Some die-hard Redskins’ fans may cringe at the mention of the Cowboys in a good light, though this story is a good one.)

Roger Staubach, from his youth, was a devout Catholic.  He was known to attend Mass on weekdays in addition to Sundays.  He practiced his Faith at the Naval Academy and as a Naval Officer before his professional football career.  While at the Naval Academy he won the Heisman Trophy as the best collegiate football player in a particular year.

You may choose to YouTube the end of the football game in question to see the incredible end to it.  The Cowboys trailed by four points and needed a touchdown to win the game.  As the clock ran down, they found themselves at midfield with  seconds remaining.  On this particular play, Staubach launched a bomb to Drew Pearson who was well covered by the Vikings’ cornerback.  That said, somehow Pearson caught the underthrown ball at the five yard line and walked into the endzone.  The Cowboys went on to win the game – miraculously.

Later, when asked about the play, Staubach told reporters that he got knocked down on the play.  While on the ground, he said a ‘Hail, Mary’.  Not to say the ‘Hail, Mary’ has not been prayed in many other sporting events, but this one has stuck over the years.

Now, you regularly hear sportscasters – as well as others – speak of a last-ditch play in a game as a ‘Hail, Mary’.

I wonder how many ‘Hail, Marys’ will be prayed at the two football games this weekend?!

God bless

FRVW


Creo que fallé en agradecer a todos los que fueron tan generosos con los sacerdotes de la parroquia durante la temporada de Navidad.  Gracias a todos por sus muchas oraciones, tarjetas y regalos, los hemos apreciado mucho.

Esta época del año me recuerda un evento en 1975 en Minnesota que recuerdo bastante bien.  Involucra miles de personas en el frío, docenas de hombres golpeándose físicamente entre ellos, un hombre en particular y Nuestra Santísima Madre.

Este evento fue el juego eliminatorio de la NFC (National Football Congress, por sus siglas en inglés) entre los Vikingos de Minnesota y los Vaqueros (Cowboys) de Dallas.  El hombre en particular era el mariscal de campo (quarterback) de los Vaqueros, Roger Staubach.  (A algunos fanáticos de los Pieles Roja (Redskins) les va a dar escalofríos con la mención de los Cowboys, pero esta historia es buena).

Roger Staubach, desde su juventud, era un católico devoto.  Él era conocido por asistir a Misa durante la semana además de los domingos.  Él practicaba su Fé en la Academia Naval, y como Oficial Naval antes de su carrera profesional en el football americano.  Mientras estaba en la Academia Naval, ganó el Trofeo Heisman al mejor jugador colegial de football americano durante un año en particular.

Ustedes pueden escoger ver el final del juego en cuestión en YouTube, para ver el increíble final.  Los Cowboys iban perdiendo por cuatro puntos y necesitaban un touchdown para ganar el juego.  Mientras que el reloj seguía caminando, se encontraron en medio del campo con sólo segundos para terminar el juego.  En esta jugada en particular, Saubach le lanzó una bomba a Drew Pearson que estaba muy bien cubierto por el cornerback de los Vikings.  De alguna forma Pearson capturó la pelota en la línea de la quinta yarda y caminó hacia la meta.  Los Cowboys ganaron el juego - milagrosamente.

Más tarde, cuando le preguntaron acerca de la jugada, Satubach le dijo a los reporteros que a él lo habían noqueado durante la jugada.  Mientras estaba en el piso, el rezó un ‘Ave María’.  No quiero decir que el ‘Ave María’ no ha sido recitada en muchos otros juegos, pero en este, ha dado de que hablar durante mucho años.

Ahora, regularmente ustedes escuchan a los narradores de deportes – así como a otras personas – hablar de la última jugada en el juego como a la jugada del ‘Ave María’.

Yo me pregunto, ¡¿cuantas ‘Ave Marías’ se van a rezar durante los dos juegos de football americano este fin de semana?!

Dios los bendiga

FRVW