Fr. Walter Ciszek on Seeking the Kingdom of God

Fr. Walter Ciszek on Seeking the Kingdom of God

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

This past week one of the meditations in the Magnificat struck me.  The following quote is from Fr. Walter Ciszek who was a Jesuit priest imprisoned by the communists in the Soviet Union for 23 years – some of them in solitary confinement.

The Kingdom of God is within you, Christ told us.  How obvious yet how profound these words seemed to me here in Norilsk.  The visible Church, which is a reflection of God’s Kingdom here on earth, was almost non-existent here in the vastness of Siberia.  Christians here, even as I, had to attempt to serve God surrounded on all sides by an atmosphere of unbelief and godlessness, an atmosphere of atheistic propaganda that was almost suffocating.  Yet my greatest consolation was the evident faith of the courageous Christians I served, a living witness in this desolate land to the power of God’s grace and the existence of his Kingdom.  Their faith, their courage, inspired me daily to offer up all my actions and works and sufferings of each day to the work of spreading the Kingdom of God upon earth.

What was I, in comparison to the millions of atheists in the Soviet Union?  What was I, in comparison to the might and power of the Soviet Government?  What were any of us, really, in the face of the system around us, with all its organs of propaganda and powers of persecution?  Yet, in God’s providence, here we were.  This was the place he had chosen for us, the situation and circumstances in which he had placed us.  One thing we could do and do daily: we could seek first the Kingdom of God and his justice – First of all in our own lives, and then in the lives of those around us.  From the time of the Apostles – twelve simple men, alone and afraid, who had received the commission to go forth into the whole world to preach the good news of the Kingdom – there has been no other way for the spreading of the Kingdom than by the acts and the lives of individual Christians striving each day to fulfill the will of God.

Fr. Ciszek wrote two books about his experiences in Communist Russia: With God in Russia is primarily about events; He Leadeth Me would be focused on the spiritual life in midst of his journeys.

God bless

FRVW


La semana pasada me impactó una de las meditaciones del Magníficat (en inglés).  La siguiente cita del Padre Walter Ciszek, un sacerdote Jesuita que fue encarcelado por los comunistas de la Unión Soviética durante 23 años – algunos de los cuales estuvo en aislamiento total. 

El Reino de Dios está dentro de ti, Cristo nos lo dijo.  Cuan obvias, incluso tan profundas se me hacen estas palabras aquí en Norilsk. La Iglesia visible, la cual es una reflexión del Reino de Dios aquí en la Tierra, casi no existía aquí en la grandeza de Siberia. Los cristianos aquí, como yo, tenían que intentar servir a Dios rodeados por una atmosfera de incredulidad y falta de Dios, una atmosfera de propaganda atea que es casi sofocante. Sin embargo, mi más grande consuelo es la fe evidente de los cristianos valientes a quienes serví, testigos vivientes en esta tierra desolada al poder de la gracia de Dios y la existencia de su Reino. La fe, su valentía, me inspiraron diariamente para ofrecer mis acciones y obras y sufrimientos de cada día para la obra de la expansión del Reino de Dios en la Tierra.

¿Qué era yo en comparación de los millones de ateos en la Unión Soviética?  ¿Qué era yo en comparación con el gran poder y la grandeza del gobierno de la Unión Soviética?  ¿Qué éramos cualquiera de nosotros, realmente, ante el sistema alrededor de nosotros, con todos los organismos de propaganda y poder de persecución?  Aún así, en la providencia de Dios, aquí estábamos.  Este era el lugar que él había escogido para nosotros, la situación y la circunstancia en la cual él nos había puesto.  Una cosa que podíamos hacer y podíamos hacerlo diariamente: podíamos ver primero el Reino de Dios y su justicia – primeramente en nuestras propias vidas, y después en las vidas de aquellos que nos rodeaban.  Desde el tiempo de los Apóstoles – doce simples hombres, solos y asustados, que habían recibido la comisión de ir al mundo y predicar las buenas nuevas del Reino – no ha habido otra forma de difundir el Reino que a través de los actos y vidas de cristianos que luchaban cada día por cumplir la voluntad de Dios.

El Padre Ciszek escribió dos libros acerca de sus experiencias en Rusia comunista: With God in Rusia (Con Dios en Rusia) es principalmente acerca de los eventos; He Leadeth Me (Él me Guio) se enfocaría más en la vida espiritual en medio de su travesía.

Dios los bendiga

FRVW