Fr. Stanley Rother

Fr. Stanley Rother

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Thank you to all of our ministries who offered their time at Ministry Weekend last weekend.

For those recent graduates of high school who have remained in the area, we have a college-age Bible Study every Sunday evening from 7:30-8:30pm in the office conference room.  All of college-age are welcome.

Last Saturday, 9/23/17, the Apostolic Nuncio for Pope Francis beatified the FIRST AMERICAN-BORN PRIEST AND MARTYR, Fr. Stanley Rother.

In the eyes of the world he may not have seemed he would amount to much in life.  He was from a farm in Oklahoma.  He flunked two years at his first seminary and was asked to leave!  His bishop did not give up on him.  He studied at a local seminary then transfered to Mount St. Mary’s Seminary in Emmitsburg, Maryland.  He struggled in his studies, but was ordained a priest in 1963.

His struggles continued at the parish level.  In his first five years as a priest he was moved to five different parishes!  The bishop finally asked him what he should do with him.  Fr. Rother asked to go to the mission in Guatemala.  The bishop agreed.  Fr. Stanley lived his priesthood at the mission of Santiago Atitlan from 1968 until 1981.

While in Guatemala he thrived.  His farming background helped him teach people how to farm; how to fix machinery; etc.  His work ethic from the farm aided him greatly.  He offered Mass, baptized thousands, gave First Holy Communion to thousands (over 305 people at one Easter) and offered the other sacraments.  He fed the hungry, gave drink to the thirsty, and lived the other corporal works of mercy.

He built a farmers' co-op, a school, a hospital, and the first Catholic radio station, which was used for catechesis to the even more remote villages

As the civil war drew closer to Santiago, Fr. Stanley was recalled to Oklahoma by his bishop who feared for his life.  Many priests, religious and catechists had been killed.  After a few months he received permission from his bishop to return in early summer of 1981.  On July twenty-eighth he was shot twice in the middle of night.

The previous Christmas he wrote the following:

“The reality is that we are in danger. But we don’t know when or what form the government will use to further repress the Church. … Given the situation, I am not ready to leave here just yet. … But if it is my destiny that I should give my life here, then so be it. ... I don’t want to desert these people, and that is what will be said, even after all these years. There is still a lot of good that can be done under the circumstances.”

He ended the letter with what would become his signature quote:

“The shepherd cannot run at the first sign of danger. Pray for us, that we may be a sign of the love of Christ for our people, that our presence among them will fortify them to endure these sufferings in preparation for the coming of the Kingdom.”

The town of Santiago was founded in 1547 and had never had a vocation to the priesthood.  Since Blessed Stanley’s death there have been 9 priests and 7 in the seminary presently!

Blessed Stanley Rother is a reminder for all of us that God can use any of us to do great things if we only give ourselves to him.  Whether we are married, single or consecrated, we are called to be saints!  Regardless of how ‘ordinary’ our background, we can use our gifts for God and his people.  We can become saints!

Blessed Stanley Rother, pray for us!


Gracias a todos nuestros ministerios que ofrecieron su tiempo la semana pasada en el Fin de Semana de Ministerios.

Para todos aquellos que se acaban de graduar de high school y se han quedado en el área, tenemos un estudio bíblico para jóvenes universitarios, todos los domingos de 7:30 – 8:30 pm en el salón de conferencias de la oficina.  Todos los estudiantes de universidad son bienvenidos.

El sábado pasado, el Nuncio Apostólico del Papa Francisco beatificó al PRIMER MARTIR Y SACERDOTE NACIDO EN LOS ESTADOS UNIDOS Padre Stanley Rother.

A los ojos del mundo él no hubiese parecido que importaba tanto en la vida.  Él era de una granja en Oklahoma.  ¡Él reprobó dos años en el primer seminario al que fue y se le pidió que se fuera!  Su Obispo no se dio por vencido con él.  Lo mandó a estudiar a un seminario local y después lo envió al Seminario Mt. St. Mary’s en Emmitsburg, Maryland.  Tuvo muchas dificultades en sus estudios, pero fue ordenado sacerdote en 1963.

Sus dificultades continuaron a nivel parroquial.  ¡Durante sus primeros cinco años como sacerdote fue enviado a diferentes parroquias!  El Obispo finalmente le preguntó que qué podía hacer con él.  El Padre Rother le pidió que lo enviara a la misión en Guatemala.  El Obispo estuvo de acuerdo.  El Padre Stanley estaba en la misión en Santiago Atitlán desde 1968 hasta 1981.

Mientras estaba en Guatemala él floreció.  Su experiencia en la granja lo ayudó a enseñarle a la gente como cultivar; arreglar maquinaria, etc.  Él ofrecía Misa, bautizó a miles, le dio la Primera Comunión a más de trecientas cinco personas durante un Domingo de Resurrección, y ofreció otros sacramentos.  Él alimentó al hambriento, le dio bebida al sediento, e hizo las otras obras corporales de misericordia.

Él construyó una cooperativa para los granjeros, una escuela, un hospital, la primera estación de radio católica, la cuál era usada para enseñar el catecismo a los pueblos más lejanos.

Cuando la guerra civil se acercaba a Santiago, el Obispo del Padre Rother lo llamó para que regresara a Oklahoma, ya que temía por su vida.  Muchos sacerdotes, religiosos y catequistas habían sido asesinados.  Después de algunos meses, el recibió un permiso del Obispo para regresar a principios del verano de 1981.  El 28 de julio le dieron dos disparos durante la noche.

La Navidad anterior el escribió lo siguiente:

“La realidad es que estamos en peligro.  Pero no sabemos cuándo o qué va a usar el gobierno para reprimir más a la Iglesia.  … Dada la situación, no estoy listo para irme de aquí todavía… Pero si es mi destino que deje mi vida aquí, que así sea… No quiero abandonar a esta gente, y eso será lo que dirán, aún después de todos estos años.  Todavía hay muchas cosas buenas por hacer bajo las circunstancias”.

Él terminó la carta con lo que se convertiría en su firma:

“El pastor no puede salir corriendo a la primera señal de peligro.  Oren por nosotros, para que podamos ser un signo del amor de Cristo por su pueblo, para que nuestra presencia entre ellos los fortalezca para soportar estos sufrimientos en preparación para la venida del Reino”.

El pueblo de Santiago fue fundado en 1547 y nunca había tenido una vocación al sacerdocio.  ¡Desde la muerte del Beato Stanley han habido 9 sacerdotes y en el presente hay 7 seminaristas!

El Beato Stanley Rother es un recordatorio para todos nosotros de que Dios puede usar a cualquiera de nosotros para hacer grandes cosas si sólo nos entregamos a Él.  Ya sea que estemos casados, solteros o consagrados, ¡estamos llamados a ser santos!  Sin importar lo ‘ordinario’ que sea nuestro origen, Podemos usar nuestros dones para Dios y su pueblo.  ¡Podemos convertirnos en santos!

Beato Stanley Rother, ¡ruega por nosotros!