Fr. Joe Peek RIP

Fr. Joe Peek RIP

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

So, March of 2020 we were told we had to ‘flatten the curve’ by scientists, politicians, media and big tech.   We were told it would be fifteen days to limit everything we do; limit life; shut down?!  I am happy to put March 16th behind us!  Have we not seen various individuals use this year to control, to divide, to grab power, to influence people through fear, to censor those who dare to confront and question the ‘elite’ in media, big tech and politics, to limit Mass and the sacraments?  The Church has seen such types throughout Her history.

And, yet, there has been a good bit of good – and still more good that Our Lord wants to bring about in the midst of various challenges.  He still wants each of us to live out our vocations one day at a time in peace and joy; to give of ourselves joyfully in love; to use our gifts and talents rather than bury them out of fear; to keep our eyes on Jesus rather than the storms around us.

There is a friend who I was thinking about today, March 14th.  I keep a picture of him opposite my desk.  His name is Fr. Joe Peek.  Our families knew each other in Atlanta, Georgia.  Fr. Joe was a humble, joyful man who served his nation in the Navy.  He was ordained in 2002, three months after being diagnosed with leukemia.  As his family relates, he immediately intended his sufferings for the priests of Atlanta.

Coming from a family of eleven children, he found a match for a bone marrow transplant from an older sister.  The leukemia was ‘cured’ to some degree.  I say ‘some degree’ because the transplant had adverse effects.  He developed other maladies.  He often had open sores that would get infected.  Every few days he had to take a salt/clorox bath to purify his wounds.  Ever put salt on an open wound?  How about all over your body?  Throughout the years that followed he rarely complained.  He maintained his peace and his joy.

His priesthood was limited.  Within a few years, he was prevented from offering sacraments regularly.  Yet, he did what he could.

In the end, his body would only endure so much.  He died March 14, 2016.  I will never forget seeing him lying in his casket.  The family insisted the casket be open at the viewing that others might see the quiet witness of this priest.  Poor Fr. Joe’s left cheek had been eaten away.  The pictures I do not publicly display in the office remind one of how Jesus must have looked after the Scourging at the Pillar.  One asks, “How could a man suffer so much and still have peace and joy?  He kept his eyes on Jesus.  He didn’t focus on the storm of his disease and its pains.  No.  He kept his focus on Jesus.

I often pray for him.  But, more often ask him for prayers.  May he be an example for us.

God bless

FRVW


Así que, en Marzo del 2020 los hombres de ciencia, políticos, medios de comunicación y los grandes de la tecnología nos dijeron que teníamos que ‘aplanar la curva’.  Nos dijeron que serían quince de limitar todo lo que hacíamos; limitar la vida, ¡¿cerrar todo?!  ¡Estoy feliz de poner el 16 de marzo detrás de nosotros!  ¿No hemos visto a varios individuos usar ese año para controlar, dividir, tomar poder, influenciar a la gente a través del miedo, censurar a aquellos que se atrevan a confrontar y cuestionar a los medios de comunicación ‘elite’, a los grandes de la tecnología  y políticos, a limitar las Misas y los sacramentos? La Iglesia ha visto tales cosas durante toda su historia. 

Y, aun así ha habido buenas cosas – y aún hay más cosas buenas que Nuestro Señor quiere traer en medio de los varios desafíos.  Él todavía quiere que cada uno de nosotros viva su vocación un día a la vez, en paz y con alegría; que usemos nuestros dones y talentos en vez de enterrarlos por miedo; que mantengamos nuestros ojos en Jesús en vez de en las tormentas alrededor de nosotros. 

Hoy 14 de marzo estuve pensando en un amigo.  Yo tengo una foto de él al lado opuesto de mi escritorio.  Su nombre es Padre Joe Peek.  Nuestras familias se conocieron en Atlanta, Georgia.  Fr. Joe era un hombre humilde y alegre que servía a su nación en la Marina.  Él fue ordenado al sacerdocio en el 2002, tres meses después fue diagnosticado con leucemia.  Como lo narra su familia, él inmediatamente ofreció sus sufrimientos por todos los sacerdotes de Atlanta. 

Habiendo pertenecido a una familia con once hijos, él encontró el donante perfecto para un trasplante de medula ósea en su hermana mayor.  La leucemia se ‘curo’ un poco porque el trasplante tuvo efectos adversos.  Él desarrollo otros males.  A menudo tenía llagas  que se le infectaban.  Cada pocos días él tenía que tomar baños de sal/cloro para purificar sus heridas.  ¿Alguna vez se han puesto sal en una herida?  ¿Qué tal en todo el cuerpo?  Durante todos los años, rara vez él se quejó.  Él mantuvo su paz y alegría.

Su sacerdocio fue limitado.  A unos pocos años él tuvo que parar de ofrecer sacramentos regularmente.  Sin embargo él hizo lo que pudo.  

Al final, su cuerpo ya no pudo aguantar.  Él murió el 14 de marzo del 2016.  Nunca voy a olvidar cuando lo vi en su ataúd.  La familia insistió en tener el ataúd abierto el día del velorio para que otros pudieran ver el testimonio silencioso de este sacerdote.  La pobre mejilla izquierda del padre Joe había sido devorada.  Las fotos, las cuales no tengo expuestas al público en mi oficina, me recuerdan como Jesús debe haber sufrido después de la Flagelación en el Pilar.  Uno se pregunta, ¿Cómo puede un hombre sufrir tanto y aun así tener paz y alegría?  Él mantuvo sus ojos en Jesús.  Él no se enfocó en la tormenta de su enfermedad y sus dolores.  No.  Él se mantuvo enfocado en Jesús. 

A menudo oro por él.  Pero, más seguido le pido sus oraciones.  Ojala que él sea un ejemplo para nosotros. 

Dios los bendiga

FRVW