Fr. Ciszek & Prayer of Surrender

Fr. Ciszek & Prayer of Surrender

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Have you ever come across the “Prayer of Surrender” by Fr. Walter Ciszek, SJ?  He was a missionary to Communist Russia in the mid-20th century.  He was arrested and was placed in a work camp for roughly twenty years.  He spent the years 1940-1955 in hard labor camps in Siberia, some years north of the Arctic Circle.  The Soviets falsely found him guilty of being a spy for the Germans.  When released from the labor camps, he was able to function as a priest clandestinely until 1963 when he was again arrested.  This time he was sent to Moscow where, unbeknownst to him, a trade had been worked between the USA and USSR: he would be traded for a Soviet spy that had been caught in America.

If you are having trouble with some of your penances that you have undertaken this Lent, you may want to take a read of Fr. Ciszek’s two books about his time in Communist Russia: With God in Russia and He Leadeth Me.  For example, in his many interrogations at the hands of the communists in 1940 he endured rubber clubs, pressure devices on his head, starvation of his body, rubber tubes around his mid section, interrogation at all hours of the night, drugs in his blood stream, and six months of punishment and solitary confinement.  In addition, he had to work in summer clothing until October when the temperature went below -30 degrees.  He worked in the coal mines for ten hours a day without food or rest.  (Yet, he was able to find wine and bread to offer Mass.  He would also hear confessions of the German and Poles.)

He wrote the following prayer which is a tremendous prayer to pray in the midst of suffering, tragedy and temptations against hope.

Lord, Jesus Christ, I ask the grace to accept the sadness in my heart, as your will for me, in this moment. I offer it up, in union with your sufferings, for those who are in deepest need of your redeeming grace. I surrender myself to your Father's will and I ask you to help me to move on to the next task that you have set for me.

Spirit of Christ, help me to enter into a deeper union with you. Lead me away from dwelling on the hurt I feel:

to thoughts of charity for those who need my love, to thoughts of compassion for those who need my care, and to thoughts of giving to those who need my help.
As I give myself to you, help me to provide for the salvation of those who come to me in need.
May I find my healing in this giving.May I always accept God's will.
May I find my true self by living for others in a spirit of sacrifice and suffering.
May I die more fully to myself, and live more fully in you. As I seek to surrender to the Father's will, may I come to trust that he will do everything for me.

God bless
FRVW


¿Alguna vez se han encontrado con la “Oración de Entrega” del Padre Walter Ciszek, SJ?  Él fue un misionero en Rusia comunista a mediados del siglo 20.  Él fue arrestado y fue puesto en un campo de concentración durante casi veinte años.  Él paso los años de 1940 – 1955 haciendo trabajos forzados en campos de Siberia y algunos años en el Circulo Ártico norte.  Los soviéticos lo encontraron  culpable  falsamente de haber espiado para los alemanes.  Cuando lo liberaron de los campos de trabajo forzado, él pudo funcionar como sacerdote clandestinamente hasta 1963 cuando una vez más fue arrestado.  Esta vez fue enviado a Moscú, en donde, sin él tener ningún conocimiento, se había hecho un intercambio entre los Estados Unidos y la Unión Soviética: él iba a ser intercambiado por un espía soviético que había sido atrapado en Estados Unidos.

Si les está costando hacer algunas de las penitencias que  se han propuesto esta Cuaresma, a lo mejor quisieran leer los dos libros del Padre Ciszek acerca del tiempo que paso en Rusia comunista: Con Dios en Rusia (With God in Russia); y Él Me Guio (He Ledeth Me).  Por ejemplo, en los muchos interrogatorios a manos de los comunistas en 1940, el soportó los dispositivos de presión puestos en su cabeza, hambre, tubos de hule alrededor de su cintura, interrogaciones a todas horas de la noche, drogas en su torrente sanguíneo, y seis meses de castigos y confinamiento solitario.  Además, él tenía que trabajar con ropa de verano hasta el mes de octubre cuando las temperaturas llegaban a -30 grados. Él trabajaba en las minas de carbón durante diez horas diarias sin comer ni descansar.  (Aun así, él pudo encontrar vino y pan para ofrecer Misa.  Él también escuchaba confesiones de los alemanes y polacos).

El escribió la siguiente oración, la cual es una tremenda oración cuando alguien está en medio de sufrimiento, tragedia, y tentación en contra de la esperanza.

Señor Jesucristo, te pido la gracia de aceptar la tristeza en mi corazón, como tu voluntad para mí en este momento.  La ofrezco, en unión con tus sufrimientos, por aquellos que tienen una profunda necesidad de tu gracia redentora.  Me entrego a la voluntad de tu Padre y te pido que me ayudes a moverme a la  próxima que tienes preparada para mí.

Espíritu de Cristo, ayudamos a entrar en una profunda unión contigo.  Llévame lejos de permitir que el dolor que siento se aloje en mí;

A pensamientos de caridad para aquellos que necesitan de mi amor, a pensamientos de compasión para aquellos que necesitan de mis cuidados, y a pensamientos de dar a aquellos que necesitan de mi ayuda.

Mientras me entrego a ti, ayúdame a proveer para la salvación de aquellos que vienen a mí con necesidades.

Que yo encuentre mi sanación en esta entrega.  Que siempre acepte le voluntad de Dios.  Que me encuentre verdaderamente con migo mismo al vivir por otros en un espíritu de sacrificio y sufrimiento.

Que yo muera más completamente a mí mismo, y viva más completamente en ti.  Mientras busco entregarme a la voluntad del Padre, que llegue a confiar que Él hará todo por mí.

Dios los bendiga,

FRVW