Fear

Fear

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

At the Incarnation of the Son of God, there is a natural emotion that is addressed in the Gospels: Fear, the aversion to a perceived danger.

The Archangel Gabriel appears to Zechariah and tells him, ‘Do not be afraid, for your prayer is heard, . . .’

After greeting Our Lady, Gabriel says to her, ‘Do not be afraid, Mary, for you have found favor with God.’

St. Joseph is told by the angel, ‘Joseph, son of David, do not fear to take Mary your wife, for that which is conceived in her is of the Holy Spirit; . . .’

Finally, the angel greets the shepherds, ‘Be not afraid; for behold, I bring you good news of a great joy . . . .’

As a natural emotion, fear is neutral, neither good nor evil.  Virtue or vice is based upon a person’s response to fear.  Mary is said to have been ‘troubled’ at the Archangel’s words and visit.  Granted, an Archangel is visiting her; honoring her with the greeting, ‘Hail, full of grace’; inviting her to be the Mother of God – though she had taken a vow of virginity.  If there were any natural emotion of fear in Our Lady, she quickly gives it to God, the Father in total trust of His Plan: ‘Let it be done unto me according to Thy Will.’

How often does fear lead me to mistrust Our Lord?  To forget that He is my merciful, loving, almighty Father?  How often does fear paralyze me from prayer, works of mercy and my daily duties according to my state in life?  The devil often uses fear to paralyze us, to discourage us and to disrupt our peace of soul.

We have seen a good bit of attention given to fear this year, haven’t we?!  Paralysis from receiving the sacraments; from interacting with our fellow man?  How many have used fear to control others; fear of being fined or closed?  How many addictions from discouragement?  How much despair?

Fear of losing God’s life and going to hell, can be a motivator to avoid evil.  And, yet, it seems pretty clear fear often focuses us on this life only.  When we forget God is my Loving Father, fear of sickness, of suffering, of death can be overwhelming.  Welcome to our world of 2020!

Rather than acquiescing to messages of fear from many in our secular world, may we turn to Our Lady and ask her this Advent for a deeper trust in her Son.  For, it is His Birth that brings the message of Truth: ‘Be not afraid.’

God bless

FRVW


En el día de la Encarnación del Hijo de Dios, hay una emoción natural que se aborda en los Evangelios: el Miedo, la aversión al peligro percibido.

El Arcángel Gabriel se le aparece a Zacarías y le dice, ‘No temas, ya que tus oraciones han sido escuchadas,. . .’

Después de saludar a Nuestra Señora, Gabriel le dice, ‘No temas María, porque has encontrado favor con Dios’.

A San José le dice el ángel, “José, hijo de David, no temas tomar a María tu esposa, porque lo que ella ha concebido en su vientre viene del Espíritu Santo. . .’

Finalmente, el ángel saluda a los pastores, ‘No tengan miedo; pues les traigo buenas nuevas de gran alegría. . . .’

Como una emoción natural, el miedo es neutro, no es bueno ni malo.  Las virtudes o vicios están basados en la respuesta al miedo de una persona.  Se ha dicho que María estaba ‘perturbada’ por las palabras y la visita del arcángel.  Claro, un arcángel la está visitando; honrándola con el saludo ‘Llena eres de Gracia’; invitándola a ser la Madre de Dios – a pesar de que ella había tomado un voto de virginidad.  Si hubo una emoción natural de miedo en Nuestra Señora, ella rápidamente se lo entrega a Dios Padre, en confianza total a Su plan:
‘Hágase en mi según Tu Voluntad’. 

¿Cuán a menudo nos lleva el miedo a desconfiar en Nuestro Señor?  ¿A olvidar que Él es mi Padre misericordioso, amoroso y todopoderoso?  ¿Cuán a menudo el miedo nos paraliza para rezar, para hacer obras de misericordia y mis deberes diarios de acuerdo a mi estado en la vida?  A menudo el diablo usa el miedo para paralizarnos, para desanimarnos y para interrumpir la paz del alma.

Este año hemos visto un poco la atención que se le ha dado al miedo, ¡¿no?!  ¿Parálisis de recibir los sacramentos; de interactuar con nuestro prójimo?  ¿Cuántos han usado el miedo para controlar a otros; miedo a ser multados o cerrados?  ¿Cuantas adicciones debido al desaliento?  ¿Cuánta desesperanza?

Miedo a perder la vida de Dios y de ir al infierno, puede ser un buen motivador para evitar el mal.  Y sin embargo, parece bastante claro que a menudo el miedo se enfoca en esta vida solamente.  Cuando nos olvidamos que Dios es mi  Padre Amoroso, el miedo a la enfermedad, al sufrimiento, a la muerte puede ser arrollador.  ¡Bienvenidos a nuestro mundo del 2020!

En vez de consentir a los mensajes de miedo en nuestro mundo seglar, volteémonos hacia Nuestra Señora y pidámosle este Adviento por una confianza más profunda en su Hijo.  Porque, es Su Nacimiento el que trae el mensaje de Verdad: ‘No teman’.

Dios los bendiga

FRVW