Father Shelton RIP

Father Shelton RIP

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

On Wednesday, July 29, 2020, Our Lord called Fr. Jim Shelton to Himself.  Where do you start to write about this man who lived a truly human life many times over?  He was always a faithful Catholic.  It seemed as if he had adventure in his blood.  I was privileged to learn from him in many ways – spiritual, personal, historical, and more.

Perhaps, a few memories of Fr. Shelton that may help us appreciate him and Our Lord’s gifts to him.

Fr. Shelton was a pretty peaceful and joyful priest.  Yet, he knew adversity and suffering.  His mother suffered a stroke and died when he was in eighth grade.  Of his many siblings, he was the last one to go home to Our Lord.  He grew up on the heels of the Great Depression and in the midst of World War II – he was eight years when Pearl Harbor was bombed.  He lived through Communist aggression in Eastern Europe, Asia and Cuba as well as the Korean and Vietnam Wars.  He lived through 9-11.

He lived through the polio epidemic in the early ‘50s and Hong Kong Flu in 1968.  He knew civil unrest in Youngstown, Ohio between the KKK and the Italian and Irish Catholic immigrants.  He remembered the tumultuous times of the ‘60s and ‘70s in the Church and in the world.

And, yet, having lived through all of these calamities, Fr. Shelton was not guided by fear (I am not sure if I can remember him ever afraid.).  He lived life as Our Lord gave it to him.  He trusted Our Lord.  He trusted many other human beings.  Who will forget his Christmas story of being alone in the Austrian countryside in snow and taken in by a local Catholic farmer and his family?!

Fr. Jim was definitely not a wall flower!  It seemed God gave him an adventurous spirit.  As early as college years he was studying in Mexico City.  He joined the Navy in the late 1950s and traveled the world on a naval cruiser.  He traveled on the Trans-Siberian Railway from China to Europe when Russia was communist – he almost got left at some small village in Nowheresburg, Russia!  He met undercover Sisters of Charity in China en route to a Catholic shrine.

You name the shrine of Our Blessed Lady, he probably had been there.  His devotion to Blessed Mother was real.  Perhaps, a little more real than others since he lost his own mother at a young age.  He was devoted to the Legion of Mary, attending many prayer meetings each week.  Mind you, he would have his prepared allocution – ‘small’ homily – with him.

In the midst of his travels, he obtained many higher degrees in Canon Law, Catholic Church History and Liturgy.  He also could get by in a number of languages!

Fr. Shelton was not ordained a Catholic priest until he was 67 years old in the year 2000.  He was ordained the Solemnity of the Sacred Heart for Perth, Australia and was a priest there for ten years.  He was totally dedicated to his priesthood – offering the sacraments daily whether at Holy Trinity, a local Catholic school, the nursing home or retirement community.  He concelebrated Christmas Midnight Mass this past Christmas at the age of 86!  How many have shared stories of going to him for confession.  Yes, you may have had to speak a little more loudly, but you knew he would take time with you.  How often did I grab him for confession at the rectory when he was in the middle of something!  He was generous with Our Lord’s sacraments.

Fr. Shelton firmly believed in Purgatory and praying for the dead.  May our prayers go with him.

May Our Lord reward him for his faithful life.

God bless

FRVW


El miércoles 29 de Julio del 2020, Nuestro Señor llamó al Padre Jim Shelton hacia Él.  ¿En dónde se comienza a escribir acerca de este hombre que vivió una verdadera vida humana muchas veces?  Él siempre fue un fiel católico.  Parecería como si hubiese tenido la aventura en su sangre.  Yo tuve el privilegio de aprender de él de muchas formas – espiritual, personal, históricamente, etc. 

Quizás, unas pocas memorias del Padre Shelton nos sirvan para que nos ayude a apreciarlo y los dones que Nuestro Señor le dio.

El Padre Shelton fue un sacerdote pacífico y feliz.  Aunque él conoció la adversidad y el sufrimiento.  Su mamá sufrió un derrame cerebral y murió cuando él estaba en octavo grado.  De sus muchos hermanos, él fue el último en ir a casa con Nuestro Señor.  Él creció pisándole los talones a la Gran Depresión y en medio de la Segunda Guerra Mundial – él tenía ocho años cuando Pearl Harbor fue bombardeado.  Él vivió durante la agresión comunista en Europa del Este, Asia  y Cuba así como también las guerras de Corea y Vietnam.  Él vivió durante los ataques del 9-11.

Él atravesó la epidemia de polio a principios de los años 50 y la Influenza de Hong Kong en 1968.  Él conoció los disturbios entre KKK y los inmigrantes italianos e irlandeses católicos en Youngstown, Ohio.  Él se recordaba de los tiempos tumultuosos de los 60 y 70 en la iglesia y el mundo.

A pesar de haber vivido durante todas estas calamidades, el Padre Shelton no se dirigió por el miedo (no estoy seguro si yo recuerdo haberlo visto asustado).  Él vivió su vida tal como Nuestro Señor se la dio.  Él confió en Nuestro Señor.  Él confió en muchos otros seres humanos.  ¡¿A quien se le olvidará la historia de Navidad cuando estaba sólo en las afueras de Austria en medio de la nieve y fue acogido por un agricultor católico y su familia?!

¡El Padre Shelton definitivamente no fue un florero en el baile!  Parece que Dios le dio un espíritu aventurero.  Tan pronto como cuando tuvo que ir a la universidad se fue a estudiar a la ciudad de México.  Se enlistó en la Academia Naval a finales de los años 50 y viajó por el mundo en un crucero naval.  Él viajó en la Vía Férrea Transiberiana de China a Europa cuando Rusia era comunista – por poco fue abandonado en un pequeño pueblo en Nowheresburg, Rusia!  En China el conoció a unas hermanitas de la Caridad encubiertas cuando iba en camino a un santuario católico. 

Mencionen un santuario de la Nuestra Madre Santísima, probablemente él estuvo allí.   Su devoción por la Santísima Madre fue real.  Tal vez, un poquito más real que otras ya que el perdió a su mamá a una edad muy joven.  Él fue devoto de la Legión de María, asistía a muchas de sus reuniones cada semana.  Eso sí, él tenía su alocución preparada – una ‘pequeña’ homilía – con él.

En medio de sus viajes, el obtuvo muchos títulos en Ley Canónica, Historia y Liturgia de la Iglesia Católica.  ¡Él también se pudo comunicar en muchos idiomas!

El Padre Shelton no fue ordenado sacerdote sino hasta que tuvo 67 años en el año 2000.  Él fue ordenado en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús para Perth, Australia y fue sacerdote allí durante diez años.  Él estuvo dedicado totalmente a su sacerdocio – ofreciendo diariamente los sacramentos así fuera en Holy Trinity, en una escuela local, en el hogar de retiro o en la comunidad de retirados.  Esta recién pasada Navidad, él concelebró conmigo la Misa de Medianoche de Navidad ¡a la edad de 86 años!  Cuantos han compartido sus historias de confesiones con él.  Si, a lo mejor tuvieron que hablar un poquito más alto, pero sabían que él se iba a tomar el tiempo necesario con ustedes.  Cuan a menudo yo me lo robé para confesarme con él cuándo estaba en medio de algo!  Él siempre fue generoso con los sacramentos de Nuestro Señor.

El Padre Shelton creía firmemente en el Purgatorio y en rezar por los difuntos.  Que nuestras oraciones vayan con él. 

Que Nuestro Señor lo recompense por su vida de fidelidad.

Dios los bendiga

FRVW