COVID 2020

COVID 2020

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Dear parish family,

I hope all of you are not just managing, but thriving in the midst of this coronavirus.

By thriving I mean spiritually growing in personal prayer and family prayer.  I heard a couple of weeks ago of one family that prays the Rosary together on Zoom every night at a certain time.  There are various family members chiming in from around the country.

By thriving I mean emotionally growing together as a family.  How much time do we have now to spend with our family members – in person and via technology!  Anyone getting better at cards and puzzles?  How about just talking face to face without a screen?  Wouldn’t it be tremendous if every family member – especially in the house – sought to learn something new each day about Mom or Dad, son or daughter, brother or sister? I would think it would be especially good for the seniors as many will be out of the house next year.

By thriving I mean personally growing.  Can I strive to read a bit more each day – spirituality, history, etc?  Is there an old hobby I can get back into?  Or, is there a new skill I can learn?

I have been asked to speak a bit about isolation/quarantine – we are now quarantined at the rectory till the end of the week.  God wants to use it to get our attention and bring good out of it.

As one young mother put it – after being on bedrest for months then isolated with an infant at home:

One of my sisters told me the most real encounters with Our Lord happen in the most painful times of our life, and not being able to be present and take care of my kids' needs was one of hardest things I've ever experienced. Felt awfully close to Our Lord on the cross during the whole experience.  Being powerless to do anything to change the course of events during that time really helped me to really see and even embrace it as a share in His suffering.

. . .  Just think right now God is yanking us all out of our drivers' seats to get our attention for some reason.  Easy to think we can't do much sitting in our homes, but there's real spiritual warfare going on, and we've got to keep our head (and more importantly, our souls) in the game. 

God bless

FRVW


Querida familia parroquial,

Espero que todos ustedes no sólo estén lidiando, sino floreciendo en medio de este coronavirus.

Al decir floreciendo me refiero a crecer espiritualmente en oración personal y en oración en familia.  Escuché de una familia que reza el Rosario en Zoom cada noche a cierta hora.  Hay miembros de la familia que se conectan desde alrededor del país.

Al decir floreciendo me refiero a crecer emocionalmente unidos en familia.  ¡Cuánto tiempo tenemos ahora para pasar con los miembros de nuestra familia – en persona y vía tecnología!   ¿Alguien está mejorando en juegos de cartas o rompecabezas?  ¿Qué tal solamente hablando cara a cara sin una pantalla de por medio?  ¿No sería tremendo que cada miembro de la familia – especialmente en la casa – buscara cada día aprender algo nuevo acerca de mamá o papá, del hijo o la hija, del hermano o la hermana?  Yo pensaría que sería especialmente bueno para los que se van a ir de la casa a la universidad el próximo año.

Al decir floreciendo me refiero a crecimiento personal.  ¿Puedo tratar de leer un poquito más cada día – algo espiritual, historia, etc.?  ¿Hay algún pasatiempo antiguo al que pueda regresar?  O, ¿hay algún nuevo talento que pudiera aprender? 

Me han pedido que hable un poquito acerca del aislamiento/cuarentena – ahora estamos en cuarentena en la rectoría hasta el fin de la semana. Dios quiere usarla para llamar nuestra atención y sacar un bien mayor de ella.

Como lo pone una joven mamá – después de haber estado en cama durante meses, y después asilada con un bebé recién nacido en casa:

Una de mis hermanas me dijo que el encuentro más real con Nuestro Señor pasa en el momento más doloroso de nuestra vida, y no poder estar presente y cuidar de las necesidades de mis niños fue una de las cosas más difíciles que he experimentado.  Me sentí extremadamente cerca Nuestro Señor en la Cruz durante toda la experiencia.  Estar incapacitada para hacer algo para cambiar el curso de los eventos durante ese tiempo realmente me ayudó a ver y aún a abrazarla como una participación de Su sufrimiento.

. . .  Solo piensen que ahorita por alguna razón Dios nos está sacando de un tirón de la silla del conductor para llamar nuestra atención.  Es fácil pensar que no podemos hacer mucho estando sentados en nuestros hogares, pero está pasando una guerra espiritual real, y tenemos que tener nuestra cabeza (y más importante, nuestra alma) dentro del juego.  

Dios los bendiga

FRVW