Christmas and the Christ Child

Christmas and the Christ Child

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Please take note of our many opportunities for the sacrament of Penance/Confession this week, especially this evening at our parish penance service – 12 priests and counting!

The following excerpt is from Pope Emeritus Benedict’s Christmas address, 2005 – his first Christmas as Pope:

At Christmas we contemplate God made man, divine glory hidden beneath the poverty of a Child wrapped in swaddling clothes and laid in a manger; the Creator of the Universe reduced to the helplessness of an infant.  Once we accept this paradox, we discover the Truth that sets us free and the Love that transforms our lives.  One Bethlehem Night, the Redeemer becomes one of us, our companion along the precarious paths of history.  Let us take the hand which he stretches out to us: it is a hand which seeks to take nothing from us, but only to give.

With the shepherds let us enter the stable of Bethlehem beneath the loving gaze of Mary, the silent witness of His miraculous birth.  May she help us to experience the happiness of Christmas, may she teach us how to treasure in our hearts the mystery of God who for our sake became man; and may she help us to bear witness in our world to His truth, his love, and his peace.

May our final days of Advent be filled with prayer, acts of sacrifice and works of mercy/charity that we may find ourselves before the Christ Child on Christmas morn with a fitting gift!

God bless
FRVW


 

Por favor tomen nota de las muchas oportunidades para el sacramento de Penitencia/Confesión esta semana, especialmente esta tarde en nuestro Servicio de Penitencia Parroquial – ¡con 12 sacerdotes o más!

El siguiente fragmento es del discurso del Navidad del 2005 del Emérito Papa Benedicto – su primera Navidad como Papa:

En Navidad contemplamos a Dios hecho hombre, divina gloria escondida debajo de la pobreza de un Niño envuelto en suaves pañales acostado en un pesebre; el Creador del Universo reducido a la impotencia de un bebé. Ya que aceptamos esta paradoja, descubrimos la Verdad que nos hace libres y el Amor que transforma nuestras vidas. Una Noche en Belén, el Redentor se convierte en uno de nosotros, nuestra compañía durante los precarios caminos de la historia. Tomemos la mano que Él nos extiende; es una mano que no busca quitarnos nada sino únicamente dar.

Con los pastores, entremos al establo de Belén bajo la amorosa mirada de María, testigo silenciosa de Su milagroso nacimiento. Que ella nos ayude a experimentar la felicidad de la Navidad, que ella nos enseñe cómo atesorar en nuestros corazones el misterio de Dios, quien por nuestro bien se volvió hombre; que ella nos ayude a dar testimonio en el mundo de Su Verdad, Su amor y Su paz.

Que nuestros días finales de este tiempo de Adviento estén llenos de oraciones, actos de sacrificio y obras de misericordia/caridad, ¡que en la mañana de Navidad nos encontremos ante el Niño Dios con un regalo a la medida!

God bless
FRVW