Bishop Loverde, 20th Anniversary

Bishop Loverde, 20th Anniversary

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

Last week I wrote a bit on our second bishop of Arlington, Bishop Keating.  He died on March 22, 1998.  Our third bishop of Arlington, Bishop Loverde, was installed as our bishop on March 25, 1999.  Back in 2016 I wrote a little on Bishop Loverde as he was ending his time as our bishop.  Perhaps, a little more is in order as this past week was the 20th anniversary of his installation as our bishop.

Bishop Loverde’s parents were not sure they would have any children.  The young immigrant couple were joyful at their pregnancy.  Though, when Mrs. Loverde was 24 weeks along, Mr. Loverde received a call at work that he needed to come to the hospital to see his wife and son before they died.  Thankfully, Mrs. Loverde and their son, Paul, would both live.  It was this son who would became our bishop.

Bishop Loverde was a priest of Norwich, Connecticut and later auxiliary bishop of Hartford.  He would become bishop of Ogdensburg, NY before becoming our bishop in 1999.

One quality of Bishop Loverde that I have marveled at is his uncanny memory, especially for people.  When I would mention to him that I had visited Connecticut, he would tell me the priests who were in the local parish where I had been – I had probably forgotten their names!

I have written that priests tend to help their bishops grow in patience.  I recall one episode when I could have been a bit more prudent as a parochial vicar.  When I mentioned it in passing to Bishop Loverde, he just sort of asked, “Do you think you could have gone about it in a different way?”  He could be very direct when he needed to be.  Yet, I have experienced and seen his patience often throughout the years.

Though I don’t think I, in my Irish-Dutchness, have ever gotten used to his Sicilian ‘smalziness’, as he calls it, I am thankful for his guidance.

Much more could be said. . .  May we remember Bishop Loverde in our prayers.

God bless

FRVW


La semana pasada escribí un poquito acerca de nuestro segundo Obispo de Arlington, el Obispo Keating.  Él murió el 22 de marzo de 1998.  Nuestro tercer Obispo de Arlington, el Obispo Loverde, fue instalado como nuestro Obispo el 25 de marzo de 1999.  En el 2016 escribí un poquito acerca del Obispo Loverde ya que estaba terminando su tiempo como nuestro Obispo.  A lo mejor debería decir un poco más ya que la semana pasada fue el 20 Aniversario de su instalación como nuestro Obispo. 

Los papás del Obispo Loverde no estaban seguros si iban a tener hijos.  La joven pareja inmigrante estaban felices con su embarazo.  Pero, cuando la Sra. Loverde tenía 24 semanas de embarazo, el Sr. Loverde recibió una llamada en el trabajo para decirle que tenía que venir al hospital a ver a su esposa y a su hijo antes de que murieran.  Gracias a Dios, la Sra. Loverde y su hijo, Pablo, vivirían.  Fue este hijo el que se convirtió en nuestro Obispo. 

El Obispo Loverde fue sacerdote de Norwich, Connecticut y después Obispo Auxiliar de Hartford.  Él se convirtió en Obispo de Ogdensburg, NY antes de convertirse en nuestro Obispo en 1999.

Una cualidad del Obispo Loverde de la que yo me maravillo es su asombrosa memoria, especialmente con la gente.  Cuando yo le menciono que he visitado Connecticut, él me dice de sacerdotes que estaban en las parroquias locales a donde yo había ido – ¡y a mi probablemente ya se me había olvidado sus nombres!

Yo he escrito que los sacerdotes tendemos a ayudar a nuestros Obispos a crecer en paciencia.  Yo me recuerdo de un episodio en el yo pude haber sido más prudente como vicario parroquial.  Cuando yo se lo mencione al Obispo mientras pasaba, él sólo me preguntó, “¿piensas que podías haberlo hecho de una forma diferente?”  Él podía ser muy directo cuanto tenía que serlo.  Sí, yo he experimentado y visto su paciencia a través de los años.

A pesar de que yo no creo que, en mi carácter holando-irlandés, nunca me he acostumbrado a su carácter siciliano, como él lo llama, estoy agradecido por su dirección.

Se podría decir mucho más… ojalá que recordemos al Obispo Loverde en nuestras oraciones.

Dios los bendiga

FRVW