Benedictine Meditation and Spirituality

Benedictine Meditation and Spirituality

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

As we have been discussing meditation, we begin to look at the different types of meditation in the Catholic Church.  Often, religious orders will have similar, yet distinct types of meditation based upon each one’s spirituality.  It is very beneficial to know and try different methods of meditation to find the one(s) that are best for each of us.

Perhaps, one of the oldest methods of meditation comes to us from St. Benedict, the ‘Father of Western Monasticism,’ who died in 547 after founding twelve monasteries in Europe.  The motto of the ‘Benedictines’ is Ora et Labora Pray and Work.  The Benedictines pray/chant the Liturgy of the Hours (Divine Office) seven times each day.  The Liturgy of the Hours consists in praying the 150 Psalms.

How does one ‘pray’ the Psalms?  Our Lord Himself prayed the Psalms – on the Cross Our Lord prayed Psalm 22, My God, My God, why have You abandoned Me . . . .  The Psalms can be prayed in the first person, I, to God.  They are often conversational with God.  The fact they are inspired by God is further incentive to use them in prayer.

Praying the Psalms as meditation would use the mind to make the words of the Psalm one’s own words.  In so doing, I speak/pray the Psalm to Almighty God.  I can also meditate upon the Psalms in so far as they depict Jesus’ life.  Again, Psalm 22 is a description of Jesus’ Passion, though written by King David over 900 years before Jesus.  While one prays Psalm 22 he can imagine the events of Jesus’ Passion that are prophesied in the Psalm.  Finally, I can offer the praying of the Psalms, the Liturgy of the Hours that I might know AND follow specifically the will of God for me.

More to come after Thanksgiving . . . .

All of us priests and deacon wish you a very holy and safe Thanksgiving.  If you have never had the opportunity to read the Thanksgiving Proclamations of George Washington and Abraham Lincoln, they would be worth a read in preparation for and/or celebration of Thanksgiving.  God was and is meant to be the focus of this National Holiday!

God bless

FRVW


Ahora que hemos estado discutiendo la meditación, comenzamos a ver a los diferentes tipos de meditación en la Iglesia Católica.  A menudo, las órdenes religiosas van a tener similares, sin embargo características tipos de meditación, basados en la espiritualidad de cada uno.  Es beneficial conocer y probar diferentes métodos de meditación para encontrar los que son mejores para cada uno de nosotros.

A lo mejor, uno de los métodos más antiguos de meditación viene a nosotros de San Benito, el ‘Padre de la Vida Monástica del Oeste’, quien murió en el año 547, después de fundar doce monasterios en Europa.  El lema de los ‘Benedictinos’ es Ora et Labora Ora y Labora.  Los Benedictinos oran/cantan la Liturgia de las Horas (Oficio Divino) siete veces cada día.  La Liturgia de las Horas consiste en rezar los 150 Salmos.

¿Cómo ‘reza’ uno los Salmos?  Nuestro Señor mismo rezó los Salmos – en la Cruz, Nuestro Señor rezó el Salmo 22, Dios Mío, Dios Mío, por qué Me has abandonado…  Los Salmos pueden ser rezados a Dios en la primera persona, yo.  A menudo son una conversación con Dios.  El hecho de que son inspirados por Dios es un incentivo para usarlos en oración.

Rezar los Salmos como meditación usará la mente para hacer las palabras de los Salmos, las propias palabras de uno.  Al hacerlo, yo hablo/rezo el Salmo a Dios Todopoderoso.  También puedo meditar sobre los Salmos con tal de que representen la vida de Jesús.  Una vez más, el Salmo 22 es una descripción de la Pasión de Jesús, a pesar de que fue escrito por el Rey David más de 900 años antes de Jesús.  Mientras uno reza el Salmo 22 uno se puede imaginar los eventos de la Pasión de Jesús que son profetizados en el Salmo.  Finalmente, yo puedo ofrecer el rezo de los Salmos, la Liturgia de las Horas que yo pueda saber Y seguir específicamente la voluntad de Dios para mí.

Más por venir después del Día de Acción de Gracias . . . .

Todos nosotros los sacerdotes y el diácono les deseamos un santo y seguro Día de Acción de Gracias.  Si ustedes no han tenido la oportunidad de leer la Proclamaciones de Acción de Gracias de George Washington y de Abraham Lincoln, valen la pena leerlas en preparación para y/o la celebración de Acción de Gracias.  ¡Dios era y es lo que debería ser el foco de esa Fiesta Nacional!

Dios los bendiga

FRVW