5th Sunday of Lent 2018

5th Sunday of Lent 2018

Posted by Reverend Thomas Vander Woude,

As we head into the homestretch of Lent – just one week from Holy Week – I hope everyone has been able ‘dust off the wings’ - as one of my former pastors used to say.  Lent is a season of Penance wherein we should receive the Sacrament of Penance at least once.  Why?  There are a couple of reasons that come to mind.

Confession is the sacrament that Our Lord gave the Apostles and the Church on Easter Sunday when He said to the Apostles, “If you forgive the sins of any, they are forgiven; if you retain the sins of any, they are retained.”  Jesus wants us to have our sins wiped away by approaching the priests.  If priests could read souls, as Our Lord could, we would not need to confess our sins, but priests ordinarily cannot read souls.  Therefore, we confess our sins to the priests.  It is in doing so that the priest knows to forgive or retain the sins.  Again, the fact that a person comes to Confession tells the priest that he/she is sorry except for rare cases.

To know that one’s sins are forgiven gives a tremendous peace and joy!  How many psychiatrists have wished they could tell individuals, “I absolve you from your sins”!  Psychologically it is good for us as human beings to tell another our sins.  How many people can ever, ever keep offenses to themselves?  It is virtually impossible.  Why not go to the priest who you know can never speak about you and your sins to anybody.

In addition, the priest has received the sacrament of Holy Orders.  In Confession, Our Lord works and speaks through the priest for the good of the penitent.  The priest is called to be another Christ Who never got upset with a penitent sinner.

As we have many times for the sacrament of Penance each week, please consider taking advantage of this tremendous sacrament that not only wipes away sins, but gives grace for one to avoid sin in the future.

God bless
FRVW


Mientras nos acercamos a la recta final de la Cuaresma – sólo nos queda una semana para Semana Santa – yo espero que todos hayan podido ‘sacudirse las alas’ – como solía decir uno de mis antiguos párrocos.  La Cuaresma es una temporada de Penitencia, en donde deberíamos recibir el Sacramento de la Penitencia por lo menos una vez.  ¿Por qué?  Hay algunas razones que me vienen a la mente.

Confesión es el sacramento que Nuestro Señor le dio a los Apóstoles y a la Iglesia el Domingo de Pascua cuando él le dijo a los Apóstoles, “Si ustedes perdonan los pecados de alguien, quedaran perdonados; si ustedes retienen los pecados de alguien, ellos quedaran retenidos”.  Jesús quiere que nuestros pecados sean perdonados al aproximarnos a los sacerdotes.  Si los sacerdotes pudieran leer almas, así como Nuestro Señor puede hacerlo, no tendríamos necesidad de confesar nuestros pecados, pero ordinariamente, los sacerdotes no pueden leer nuestras almas.  Por lo tanto, nosotros confesamos nuestros pecados a un sacerdote.  Al hacer esto es que el sacerdote conoce y perdona o retiene nuestros pecados.  Una vez más, el hecho de que una persona vaya a Confesión, le dice al sacerdote que el/ella está arrepentido, a excepción de algunos casos que son raros.

¡El saber que los pecados de uno han sido perdonados da una tremenda paz y alegría!  ¿Cuantos siquiatras han deseado poder decirles a los individuos “yo te absuelvo de tus pecados”!  Psicológicamente es bueno para nosotros, como seres humanos decirle a otro ser humano nuestros pecados.  ¿Cuántas personas pueden guardarse para sí mismos las ofensas cometidas?  Es virtualmente imposible.  ¿Por qué no ir a un sacerdote a quien tú sabes que nunca puede hablar acerca de ti y tus pecados con nadie?

Además, el sacerdote ha recibido el sacramento de Ordenes Sagradas.  En la Confesión, Nuestro Señor obra y habla a través del sacerdote por el bien del penitente.  El sacerdote está llamado a ser otro Cristo Quien nunca se enoja con un penitente pecador.

Ya que cada semana nosotros tenemos muchas horas disponibles para el sacramento de la Penitencia, por favor tomen ventaja de este tremendo sacramento que no sólo borra los pecados, sino que también da gracias para evitar el pecado en el futuro.

Dios los bendiga
FRVW